Que la comunidad mestiza de Bolaños ya puso sobre la mesa sus tres exigencias al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana: que los incluyan en la consulta sin filtros étnicos, que el voto sea secreto y no a mano alzada como antes, y que les expliquen bien el cambio de régimen y los dejen vigilar el proceso, porque no les gusta que una decisión que afecta a todo el municipio se tome sin ellos; pero el instituto, que preside en este momento Claudia Alejandra Vargas, ya les salió con que “no es momento”, que apenas se retoma el tema por orden del Tribunal Electoral, que andan haciendo presupuesto, o sea, los mandaron a la fila mientras ellos ven de dónde sale la lana para reponer el proceso.
Que las motos ahorran tiempo pero cada vez cuestan más vidas, a tal grado que Jalisco ya considera los accidentes de bikers como problema de salud, y no es para menos porque el 44 por ciento de los muertos viales en el AMG son motociclistas y las lesiones subieron 56 por ciento. La moto ya no sólo es un vehículo, es una máquina de muerte, de hacer discapacitados y de saturar hospitales; es hora de reflexionar y recordar que en el inicio del sexenio de Enrique Alfaro hubo mano dura con chalecos y placas a la vista, luego, en la misma administración eso se acabó, ahora la Policía Vial los deja circular sin casco infringiendo uno y otro artículo del reglamento como si nada. ¿Qué la faltará al comisario Jorge Alberto Arizpe para actuar?
Que lo más turbio de esta historia no es que sigan llegando adolescentes a la Central Camionera de Tlaquepaque engañadas con promesas de trabajo falso, eso ya es casi de todos los días; lo realmente alarmante es que el que las enganchó es otro menor, un chavo de 17 años que ya está operando como reclutador, y eso habla de un reclutamiento que se está reciclando entre los mismos jóvenes, porque ya no necesitan adultos para pescar a las más vulnerables, usan redes sociales, les ofrecen 15 mil pesos a la semana y las citan en la central como si nada, mientras los padres ni enterados de que sus hijas se van a trabajar a quién sabe dónde.