Que en un total respaldo a la estrategia de seguridad en Hidalgo en Palacio de Gobierno no hay señales de relevo en la Secretaría de Seguridad Pública. El gobernador Julio Menchaca cerró filas con Salvador Cruz Neri y dejó claro que, para su administración, los resultados siguen siendo suficientes para mantener las acciones implementadas. El mensaje también parece dirigido a quienes, cada vez que ocurre un hecho de alto impacto, anticipan ajustes en el gabinete.
Que la confianza de los inversionistas ha sido clave pues según el gobernador, varios empresarios le hicieron saber que mantienen sus proyectos, precisamente por las condiciones de seguridad que ofrece el estado. Por cierto otro asunto interesante es la detención de 11 importantes generadores de violencia que estarían más vinculados con delitos federales y esto no ha sido un impedimento para que la autoridad estatal actúe. El mensaje es que la coordinación institucional continúa dando resultados.
Que dicen que donde comen dos comen tres… pero comen menos y la llegada de Somos México y Partido Paz obligó a repartir entre más manos la bolsa destinada a los partidos nacionales y, de inmediato, comenzaron los reclamos de quienes ahora recibirán una porción más pequeña del pastel. El PRI y PT dejaron de lado, por un momento, sus diferencias para coincidir en algo: el modelo de financiamiento ya no les convence. Ahora plantean que desaparezcan las bolsas separadas para partidos nacionales y locales y que todo el recurso público salga de un mismo fondo, con la esperanza de que las cuentas resulten más favorables.
Que el argumento es la equidad y los criterios del Tribunal Electoral, pero el momento no pasa desapercibido: la discusión apareció justo cuando la redistribución tocó el bolsillo de los partidos nacionales. Mientras unos estrenan registro, otros ya hacen números para saber cuánto perderán. La reforma electoral todavía no comienza formalmente, pero el primer jaloneo ya tiene protagonista: el financiamiento público. Porque, al final, pocas cosas logran unir tan rápido a los partidos como la posibilidad de recibir menos recursos.