Que Zorayda Robles Barrera volvió a chocar con la pared de la justicia electoral y esta vez fue la Sala Superior del TEPJF la que le recordó que gobernar no incluye esconder información, obligándola a entregar los documentos de la Ley de Ingresos 2026 que nunca aparecieron. La alcaldesa de Apan perdió en Hidalgo, perdió en la Sala Regional y perdió en la última instancia, dejando claro que su defensa no fue torpe por falta de argumentos, sino porque simplemente no hubo pruebas de haber cumplido con lo básico: informar al cabildo y tan tan.
Que además de retener documentos, también falló en algo elemental: citar en tiempo a la sesión donde se votó el dinero público, como si la Comisión de Hacienda estorbara y no fuera parte del proceso, una práctica que los magistrados no se tragaron. Tres tribunales coincidiendo no es persecución política, es señal de que la opacidad se volvió costumbre y la improvisación como método de gobierno, dejando en evidencia la urgencia de protocolos claros, transparencia real y respeto a los órganos de control para un manejo responsable de recursos.
Que Morena Hidalgo se vio obligado a pedir mesura a los suyos, llamando a funcionarios, dirigentes y referentes partidistas a moderar su actuar y bajarle al influyentismo, la prepotencia y el autoritarismo, porque cuando los excesos se repiten, el discurso de transformación empieza a sonar hueco. El jalón de orejas vino después de señalamientos contra un diputado federal, un secretario estatal y del video incómodo de un consejero morenista en estado inconveniente enfrentando a policías.
Que el dirigente Marco Antonio Rico confirmó que el caso del consejero estatal Efraín Pedraza ya fue turnado a la comisión de ética, reconociendo que ese comportamiento no embona con los principios del partido, aunque el daño en redes ya esté hecho. Sobre los contratos millonarios y las sospechas de conflicto de interés, Morena se escudó en el derecho a concursar, pero advirtió que si hubo influyentismo las adjudicaciones deberán echarse para atrás. Vaya cierre y arranque de año para la 4T en Hidalgo, a la espera que no se vuelva costumbre.