Que para darse una idea del tamaño de intereses que como posible fiel de la balanza representan los minipartidos en esta etapa de efervecencia preelectoral, ayer un puñado de militantes del partido Nueva Alianza se manifestaron nuevamente frente al Congreso del Estado de México.
Exigen a la Junta de Coordinación Política el desconocimiento del diputado Rigoberto Vargas Cervantes como coordinador. Explican que ya no forma parte del partido y no los representa. A ver en qué para la novela.
Que a ver si les da tiempo de concretar o solo será parte de las presiones rumbo al 2023, pero ayer la Diputación Permanente turnó a comisiones la iniciativa de ley que presentó el grupo parlamentario de Morena para obligar a los candidatos y candidatas a cualquier puesto de elección popular a hacer públicas su declaración patrimonial, de intereses y fiscal.
En teoría, la intención es frenar “la corrupción, el financiamiento ilícito y favores políticos” durante las campañas. Que crucen los dedos.
Que sin distraerse mucho por tantos ires y venires de la sucesión en marcha, el Gobernador del Estado de México, Alfredo Del Mazo Maza, está concentrado en cumplir sus compromisos y a casi cinco años de los sismos registrados en 2017 informó que prácticamente todas las cinco mil escuelas dañadas en la entidad ya han sido reconstruidas o reparadas.
Sin duda es un tema que casi en la recta final no podía dejar pasar, luego de que la madre naturaleza le jugó la mala pasada al Edomex a unas semanas de que el mandatario iniciara su administración.
Que hablando de obras relevantes, ayer se dio el banderazo de salida a los trabajos de la construcción del paso deprimido Chiluca, ubicado en la avenida Jorge Jiménez Cantú, en el municipio de Atizapán de Zaragoza.
El alcalde Pedro Rodríguez informó que esta obra beneficiará a 220 mil habitantes que circulan diariamente por la zona, lo que habla de la buena planeación de la infraestructura necesaria, pensada para perdurar.