Que en el Congreso local están interesantes las iniciativas del grupo Parlamentario de Morena en diversas temáticas para este año, como las nuevas desincorporaciones a favor del IMSS Bienestar y ajustes al Código Penal, entre otros temas. Pero destaca una muy particular que busca sancionar a empresas que abandonen la infraestructura que han instalado, incluyendo cableados.
Y resalta el tema porque probablemente ahí pudieran enfrentar resistencias de grandes corporativos de telefonía, distribución de gas y otros económicamente poderosos, que no solo han llenado las ciudades mexiquenses con chatarra, sino que además, cuando en su momento instalan sus artefactos y sistemas, suelen dañar la vía pública sin que nadie los toque ni con el pétalo de una queja. A ver en qué resulta.
Que para los planes gubernamentales, este año pinta bien. Especialmente en la recaudación, con los aumentos al costo de diversas obligaciones, como la verificación vehicular y otras. Hay que recordar que entre lo que se paga en la entidad está el conocido como impuesto sobre nómina, que este año le generarán a la entidad ingresos por 20 mil 188.5 millones de pesos, con lo cual se convierte en la principal entrada a las arcas.
Desde hace tiempo hay, sin embargo, algunos sectores que exigen que esos recursos tengan un regreso benéfico para las empresas, como la promoción turística, a fin de que “el dinero llame dinero” y en un círculo virtuoso se generen aún más empleos, que por cierto es algo en lo que se ha distinguido la entidad mexiquense a nivel nacional en años recientes
Que hablando de dolores de bolsillo, la Secretaría de Seguridad del estatal ha reiterado que desde el pasado 16 de diciembre se reanudaron las multas de tránsito en el Estado de México y que, aunque pocos, sí hay dispositivos para imponer las respectivas multas. Así que la ciudadanía no debe confiarse y mejor llevársela por la derecha.
Lo cierto es que se debe estar atento para evitar cualquier intento de abuso por parte de algunos agentes, que nunca faltan, y podrían tratar de sorprender a aquellos automovilistas muy acostumbrados a la idea de que no existen las sanciones.