Que todo tipo de planes, proyectos y tenebras políticas se podrán ver este año preelectoral, y si bien falta mucho para las urnas, nunca es temprano para que la grilla mexiquense comience a desatar especulaciones, incluso las más descabelladas. Algunas tienen relación con los políticos que están prácticamente borrados del mapa, pero por los cuales siguen surgiendo apuestas al menos en su papel de operadores tras bambalinas.
Que en ese sentido de las presencias y las ausencias, además de las físicas, las redes sociales son un buen termómetro. Tal es el caso de nombres como el de Ana Lilia Herrera Anzaldo, quien con unos envidiables 5 mil 700 seguidores, en Facebook su última publicación fue en julio del año pasado, donde disertaba sobre violencia de género. De política, la huella data de octubre de 2023.
La misma situación para el defenestrado ex alcalde toluqueño Raymundo Martínez Carbajal, cuyo último post en esa red es de octubre de 2025, y de su colega Juan Rodolfo Sánchez Gómez, con un último mensaje tratando de colocar perritos en adopción ¡en noviembre de 2018! Sin embargo, igual que a muchos otros ejemplos, nadie les cree un retiro. ¿Será que se escuchan pasos para el 27?
Que, en otros asuntos más terrenales, se sabe que a toda acción corresponde una reacción, y la seguridad pública no es ajena a ello. Quizá en ese contexto se inscriba, luego de que las autoridades estatales y federales han redoblado los esfuerzos en la zona oriente mexiquense, que a Tultitlán y otros sitios los delincuentes quieren convertirlos en tiradero.
Ayer mismo, restos humanos aparecieron en bolsas negras en Nezahualcóyotl, sobre la avenida Bordo de Xochiaca. El aparato de seguridad y justicia ya está tomando nota y, mediante inteligencia, se espera que desenmarañen el mapa de qué callos se están pisando.
Que los camioneros están sintiendo frío con la puesta en marcha del recorrido completo de Zinacantepec a Observatorio del Tren Interurbano México-Toluca (TIMT), pues les ha bajado drásticamente la clientela en esa ruta y ayer las estaciones del sistema de transporte masivo lucieron abarrotadas