Que luego del rechazo de los extraños aliados en la Cámara federal a la iniciativa presentada por la presidencia, la expresión del Secretario General de Gobierno mexiquense, Horacio Duarte Olivares, fue contundente: “No respaldar la Reforma Electoral que apoya el pueblo fue un error político”. Hacen notar, por cierto, que Duarte conoce a fondo dicha propuesta, pues colaboró con Pablo Gómez en la redacción de la iniciativa impulsada en 2022 por López Obrador.
Sin embargo, acotó que en el Edomex las fuerzas políticas mantienen comunicación permanente y coincidencias en distintos temas de interés público, por lo que el diálogo institucional continuará.
Que en términos similares de buenas maneras políticas se expresó el líder legislativo, el morenista Paco Vázquez. Dijo que la postura del PT y PVEM no erosiona la relación que mantienen ni mucho menos la alianza para 2027. “Hay que decirlo, no nos han dado la espalda (…) la oposición quisiera que nos disgustáramos, pero esa es la democracia, que no todo es como queremos y simplemente hay que platicarlo”.
Que en otros asuntos, ante los enormes pasivos que varias demarcaciones sostienen con el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), el ayuntamiento de Toluca dio muestras de que querer es poder: liquidó en tiempo récord el adeudo histórico que tenía por 613 millones de pesos. De acuerdo con el alcalde Ricardo Moreno Bastida, la deuda se redujo de dos años a tres meses. Ese tipo de acciones dan un respiro al Instituto que, en las buenas y en las malas, diariamente atiende a miles de servidores públicos que requieren de sus servicios.
Que una vez más el pulpo camionero festeja: resulta que ayer se dio a conocer que una jueza federal desestimó el último amparo que habían promovido colectivos del Estado de México contra el aumento a la cuota en el transporte público, “tarifazo” que entró en vigor en octubre de 2025. El argumento, desde el punto de vista de la juzgadora, fue que el bolsillo de la parte actora no se veía afectado, pues no demostró ser “usuaria frecuente” de estos servicios… ¿Y los que sí lo son, que se rasquen con sus uñas?