Que luego de que el Tribunal Electoral del Estado de México (TEEM) sancionó a un ex director de Comunicación Social de Ecatepec, por incurrir en 2024 en violencia política contra las mujeres en razón de género, la agraviada Azucena Cisneros Coss, actual alcaldesa, exigió investigar a su antecesor Fernando Vilchis, ahora diputado federal del PT, y al ex regidor Ernesto Santillán, ahora diputado local del mismo partido, por este delito “que no debe quedar impune”.
A consideración de la alcaldesa la sentencia exonera a los otros involucrados que, en sus cargos y con recursos públicos, la denostaron en el proceso electoral 2024, cuando fue candidata a la alcaldía que ahora ocupa. ¿Harán valer el fuero?
Que por cierto, ahora que el proceso electoral está a la vuelta de la esquina, fue muy oportuno que por primera vez y después de seis años de la existencia de un marco legal que sanciona la violencia política en razón de género, el Instituto Electoral del Estado de México ya cuente con una ruta de acción para protegerla, establecer medidas de seguridad y auxilio. Esto marcará los procedimientos para atender de mejor manera estos casos que lamentablemente se siguen suscitando.
“El objetivo es claro: Ya no puede tolerarse ninguna violencia contra las mujeres, y menos la violencia política en razón de género, pues menoscaba sus derechos para la participación política”, señaló Karina Vaquera, consejera del IEEM que ha sido una firme impulsora de este tema.
Que como ya ha quedado de relieve, la actual administración que encabeza Delfina Gómez está en franca cruzada contra los malos funcionarios. También está claro que tiene el respaldo de sus correligionarios en este esfuerzo. Ayer, sobre las detenciones de mandos de la Secretaría del Medio Ambiente estatal por presuntamente andar cobrando millonarias mordidas a empresarios, fue contundente la afirmación del líder legislativo Paco Vázquez: la traducción sería prácticamente “¡y lo que falta!”
Y para ser más precisos el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso mexiquense de una vez advirtió que “No se protegerá a nadie; la transformación en la entidad está avanzando, aunque a muchos no les guste. El que se ande portando mal, mejor que se cuide”. Pues ya quedó claro ¿no?