Que en el marco del T-MEC 2026, la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, puso los puntos sobre las íes al recordar que la región de los Dos Laredos no es solo una frontera, sino el epicentro logístico del continente. Con más de 17 mil cruces diarios y el título de la aduana número uno de América Latina, Canturosas lanzó un mensaje de unidad estratégica que retumbó en ambos lados del río: mientras otros insisten en muros, aquí se consolidan puentes que sostienen la economía de toda Norteamérica.
Que lo dicho por el Ietam deja una paradoja evidente: el padrón de sancionados por violencia política de género exhibe, pero no excluye. Al ser un registro de antecedentes y no un candado legal, un infraccionado puede competir sin freno, pues la autoridad electoral no tiene facultades para inhabilitar. El balón, en todo caso, queda en la cancha de tribunales bajo criterios que, para variar, no siempre son uniformes.
Que la negativa de amparo a Cabeza de Vaca marca un nuevo capítulo donde el proceso penal mantiene su curso sin advertir, por ahora, irregularidades en su origen. Más allá del ruido partidista, el fondo del asunto es una prueba de fuego para el Estado de Derecho: o se acreditan plenamente los delitos o el caso terminará por desmoronarse en los juzgados. No hay medias tintas.
Que la renuncia de Luis Enrique Arreola al PRI es el síntoma de un fin de época para el otrora partidazo. Cuando un cuadro formado en la disciplina y la estructura decide cerrar el ciclo por “coherencia personal”, el mensaje es demoledor: no se reniega del pasado, se marca distancia de un presente que ya no ofrece destino.
Que en el PAN de la zona sur, la división está más marcada que un tablero de turista. Se están dando con todo para definir candidaturas que ni siquiera tienen convocatoria oficial. Sin un documento que aclare si va hombre o mujer, los adelantados ya andan gastando suela y capital político en una pelea que, por ahora, es contra fantasmas.