Que toca el turno al secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga para comparecer ante el Pleno del Congreso Local, este martes a las 11 de la mañana, con motivo de la glosa del cuarto informe de gobierno. Su presencia será aprovechada por la oposición azul para bombardearlo con cuestionamientos sobre el dique camalote y la crisis hídrica en el norte del estado.
Que tres horas después, acudirá el secretario de Educación, Miguel Ángel Valdéz, en lo que será su debut en esta pasarela, ya que el año pasado todavía le tocó a su antecesora, Lucía Aimé Castillo Pastor. Se anticipan reclamos de la bancada panista, sobre el rezago de infraestructura, la creciente violencia y falta de apoyo emocional a los alumnos.
Que después de que la tamaulipeca Frida Denisse Gómez se instaló como consejera nacional del INE, se espera celeridad para cubrir los cargos electorales pendientes en el estado, donde faltan magistrados del Trieltam y consejeros del Ietam, a escasos meses de que arranque el proceso 2027, que será todo un reto pues estarán en juego espacios locales, federales y judiciales, con árbitros debutantes.
Que después de la presunta agresión a su padre, el dirigente naranja Roberto Lee pareció pasar la página sin titubeos y celebró su cumpleaños con bombo y platillo, en un evento que no pocos interpretaron como un destape adelantado en Reynosa, donde sobran aspirantes a la silla de Carlos Peña Ortiz y escasea quien ponga orden en lo electoral.
Que para el subsecretario de Desarrollo Pecuario en Tamaulipas, Cuauhtémoc Amaya, el avance del gusano barrenador tiene un responsable claro: la “apatía” de los productores, una afirmación que sorprendió entre el sector ganadero. Según su diagnóstico, todo se reduce a ombligos mal atendidos en becerros recién nacidos, mientras la plaga sigue avanzando con puntual eficacia en los hatos de la entidad.
Que al Verde no se le quita de la cabeza la idea de impulsar a Eugenio Hernández rumbo al 2027, con miras a la alcaldía de Victoria. Aunque no hace mucho, el propio Geño dejó claro que no le jugaría las contras a quien manda en Morena, lo que en teoría lo sacaría de la ecuación. Pero en política nada está escrito, dependerá de cómo se acomoden las alianzas y qué tan flexible es esa lealtad.
Que cumplió años Alito Moreno pero no se vio a los priistas tamaulipecos volcándose en felicitaciones al dirigente tricolor; eso sí, el comité directivo estatal no dejó pasar la fecha y cumplió con el saludo institucional de rigor, más por protocolo que por entusiasmo. Si algo quedó claro, es que en estos tiempos las muestras de afecto dentro del priismo se miden con cautela y con distancia.