Que luego del caso de la joven Dafne, de 13 años, que ha generado consternación en el sur de Tamaulipas tras morir al interior de la Academia Militarizada Doenitz, Martha Patricia Chío de la Garza, alcaldesa de El Mante, se comprometió con la familia de la menor a brindar apoyo jurídico y acompañamiento para dar seguimiento a todo lo relacionado con la carpeta de investigación.
Que las autoridades educativas en Tamaulipas tendrán que realizar sus propias investigaciones, ya que, después del caso de Dafne, han surgido decenas de testimonios y anécdotas negativas sobre la Academia Militarizada Doenitz, a cargo de Jorge Luis Ponce, lo que ha puesto en duda los procedimientos al interior del plantel privado, al menos así lo asegura la población.
Que ocho elementos de la Guardia Estatal fueron involucrados en hechos de presunto secuestro y extorsión en Reynosa. Ante ello, Carlos Arturo Pancardo Escudero, secretario de Seguridad Pública, aseguró que habrá una política de cero tolerancia. A ver si es cierto, porque los policías se le andan saliendo del redil en algunos municipios de la entidad.
Que mientras los políticos encontraron en las redes sociales el mejor atajo para posicionarse, el Ietam apenas analiza cómo poner orden. El vacío legal permite que la promoción anticipada se disfrace de comunicación institucional, sin consecuencias mientras no exista un llamado expreso al voto. Marcia Garza dice que elaborarán un reglamento para fiscalizar estas conductas, incluso sin denuncias de por medio. Van varios pasos detrás de una realidad que desde hace tiempo se convirtió en estrategia política.
Que, por cierto, en Morena insisten en que todavía no son los tiempos, pero el desfile de suspirantes lleva rato en marcha. Por eso Lupita Gómez recordó que quien se salga del guión podría ser sancionado. Falta ver si el llamado alcanza para frenar a quienes ya confundieron la promoción personal con el banderazo anticipado rumbo a 2027.
Que también la Diputación Permanente entró en receso. Será hasta el martes 4 de agosto cuando vuelva a sesionar, dejando por unas semanas el trabajo legislativo en modo de espera. El descanso está previsto en el calendario, pero no así la agenda política, que sigue moviéndose a toda velocidad mientras los asuntos continúan acumulándose en la mesa del Congreso local.