Que luego de que Morena pospuso la fecha para dar a conocer los resultados de encuestas para definir a los precandidatos a diputaciones federales de mayoría en los ocho estados del primer bloque, que estaba programado para ayer miércoles, se va a retrasar también la definición en Tamaulipas, prevista para el 4 de enero en el segundo bloque, lo que prolonga el nerviosismo de los guindas.
Que mientras aparecieron espectaculares de Imelda Sanmiguel en promoción como precandidata del PAN al Senado, dentro de los militantes azules sigue la expectativa de cuándo saldrá la convocatoria para registrarse a alcaldía y diputaciones locales. En la víspera de Año Nuevo y tras una semana de la precampaña, no hay noticia alguna.
Que tanto es el desinterés en el Comité Directivo Estatal al grado de, literalmente, irse de vacaciones. Desde la conclusión de las actividades en el Congreso nadie ha visto a Luis René Cantú, de quien se sabe está más interesado en ser candidato a alcalde de Reynosa en lugar de poner orden en el organismo.
Que aunque se divorciaron ante el árbitro electoral, en la práctica algunos panistas no pierden la esperanza de seguir teniendo el amor de los perredistas. El diputado local Carlos Fernández Altamirano anduvo repartiendo su informe legislativo por el Mercado 18 de Marzo en Ciudad Madero, y aseguró que seguirá teniendo el apoyo de los orinegros en su proyecto político.
Que uno de los perredistas que se muestra dispuesto a mantener viva la llama del amor es Jorge Sosa Pohl, siempre y cuando sea con los grupos políticos no afines al cabecismo, al que le sacan la vuelta y atribuyen como el responsable del rompimiento entre sus partidos; pero ven que hay cuadros albiazules con los que sí harían acuerdos fuera de papel.
Que se supo, hubo aspirantes en Movimiento Ciudadano a quienes les negaron el registro por ir “apadrinados” por gente fuera de partido, entre ellas Edna Rivera por Ciudad Madero y Xóchitl Rangel por Altamira. Quisieron pasarse de vivos, dicen.