Que la Policía de Torreón empezó a jugar en otra cancha y decidió abrir sus puertas al sector educativo, dejando ver —sin reservas— cómo se construye el blindaje de seguridad en el municipio. Esta semana, estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de La Laguna recorrieron desde temprano las áreas de inteligencia, proximidad y reacción, incluido el Grupo de Reacción Torreón y el Escuadrón Canino K9. No fue visita guiada de utilería: se habló de resultados, de detenciones logradas con videovigilancia y de cómo, contra pronósticos, Torreón ha logrado sostener casi dos décadas de estabilidad en materia de seguridad.
Que llamó la atención que no solo se mostrara equipo táctico y operación del K9 para detección de narcóticos, sino que se apostara por explicar el “cómo” y el “por qué” del trabajo policial. El rector de la UAL, Omar Lozano Cantú, no dejó pasar la oportunidad de subrayar que este tipo de ejercicios fortalecen la formación de jóvenes que, además de estudiantes, son multiplicadores de información. Dicen los que saben que esta política de puertas abiertas no es casual: busca reforzar confianza social, acercar a las nuevas generaciones y, de paso, mandar el mensaje de que en Torreón la seguridad no se presume, se explica.
Que en la Universidad Autónoma de Coahuila ya afinan los últimos detalles para una Sesión Solemne del H. Consejo Universitario que no pasará desapercibida, pues el jueves 12 de febrero el rector M.C. Jesús Octavio Pimentel Martínez rendirá su Segundo Informe de Actividades, en un momento clave para la vida académica y administrativa de la máxima casa de estudios del estado. El escenario elegido, el Centro Cultural Universitario “Braulio Fernández Aguirre”, en Ciudad Universitaria de Torreón, apunta a un acto de alto simbolismo y proyección regional. No es menor que la invitación haya comenzado a circular de manera directa y personalizada entre perfiles del ámbito académico, político y social, lo que confirma que la UAdeC busca arropar el informe con voces externas y aliados estratégicos, en medio de un contexto donde la universidad quiere reforzar su presencia pública, su rendición de cuentas y su papel como actor clave en el desarrollo de Coahuila.
Que en Coahuila ya voltean a ver donde antes no había radar, y es que el gobernador Manolo Jiménez anda moviendo piezas para que el estado se suba al tren —o mejor dicho, al chip— de los semiconductores, buscando acuerdos nada menos que con Arizona. La idea, dicen, es diversificar la vocación económica y entrarle a un mercado en el que hasta ahora no se tenía vela en el entierro. Y ojo, porque el interés empresarial no es discurso: hay empresas que ya preguntan por invertir, particularmente en los polos de desarrollo de la Región Carbonífera, donde se busca que la reconversión económica deje de ser promesa y empiece a ser realidad.
templete@milenio.com