Que el INE en Coahuila concluyó las jornadas correspondientes al Voto Anticipado y al Voto de Personas en Prisión Preventiva, mecanismos extraordinarios que buscan garantizar el derecho constitucional al sufragio de sectores que, por distintas circunstancias, no podrán acudir a las casillas el próximo 7 de junio. Aunque para muchos estos ejercicios pasan desapercibidos, dentro de la autoridad electoral los consideran una prueba importante de operación logística y de confianza institucional. En el caso del Voto Anticipado participaron personas con limitaciones físicas o condiciones de salud que les impiden trasladarse el día de la elección, mientras que el esquema de voto para personas en prisión preventiva continúa consolidándose como una medida que intenta ampliar la inclusión democrática sin prejuzgar la situación jurídica de quienes aún no reciben sentencia.
Que desde Palacio Rosa el gobernador Manolo Jiménez Salinas volvió a poner sobre la mesa el tema de la corrupción y la necesidad de blindar mejor los procesos de selección de quienes aspiran a ocupar cargos públicos. El mandatario reconoció que existen controles y mecanismos institucionales para evitar irregularidades dentro del servicio público, aunque también admitió que muchos terminan brincándose esos filtros, lo que obliga —dijo— a ser más cuidadosos y conscientes al momento de elegir perfiles.
Que el mandatario coahuilense también dejó ver coincidencias con la presidenta Claudia Sheinbaum respecto a endurecer los candados para impedir que personajes cuestionados lleguen a posiciones de poder. Manolo Jiménez advirtió que la impunidad sigue siendo uno de los principales factores que alimentan la corrupción, aunque sostuvo que en Coahuila se procura evitar ese tipo de escenarios mediante vigilancia y aplicación de la ley.
Que quien volvió a dejarse ver en tierras coahuilenses, particularmente en Saltillo, fue el diputado federal Rubén Moreira Valdez, personaje que sigue moviendo piezas dentro del priismo local y nacional. Dicen los enterados que el exgobernador no llegó solamente a saludar viejos cuadros, sino a revisar de primera mano el ánimo de la militancia, medir liderazgos y comenzar a delinear la ruta política rumbo a los procesos electorales que se avecinan.
Las reuniones privadas con operadores, estructuras territoriales y personajes identificados con el grupo moreirista dejaron claro que el PRI no quiere llegar improvisando a la próxima contienda.
En los corrillos políticos comentan que Moreira trae la encomienda de mantener cohesionado al priismo coahuilense en momentos donde otros partidos todavía siguen atrapados entre disputas internas y falta de operación política.
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