Que en el DIF Coahuila ya traen la mira bien puesta en los dispositivos móviles, y quien salió a marcar la pauta en La Laguna fue su presidenta honoraria, Liliana Salinas Valdés. No es un secreto que la propuesta de restringir el uso de celulares en primarias y secundarias ha levantado sospechas y murmullos entre varios sectores, pero desde la cúpula asistencial del estado le dieron un espaldarazo total a la medida.
Que el asunto no surge al azar: en el Palacio Legislativo de Saltillo ya se venía cocinando una iniciativa similar. La lectura que hacen adentro es clara y sin rodeos: la pantalla en manos del alumnado dejó de ser solo un tema de distracción académica para convertirse en un dolor de cabeza de salud pública y salud mental, con episodios cada vez más marcados de ansiedad y aislamiento temprano. La orden de operaciones apunta a dosificar el uso de la tecnología antes de que el costo social y educativo sea irreversible.
Que en los pasillos de la delegación del IMSS en Durango no traen ni con qué enfriar los ánimos. Y es que tras la trágica muerte de cinco recién nacidos en la UCIN del Hospital General de Zona No. 1, la cúpula empresarial decidió apretar las tuercas. Raúl Montelongo, de la IP aglutinada en el CCE, alzó la voz para recordarles un pequeñísimo detalle a las autoridades del Seguro Social: el sector patronal desembolsa el 95% del presupuesto de la institución. Por ello, la exigencia de que se ajusten los protocolos sanitarios y de atención ya no viene en tono de favor, sino de reclamo tajante.
Que en el Congreso del Estado de Coahuila, quien trae entre manos la receta para apagar pleitos por ruidos, mascotas, estacionamientos y cuotas no pagadas en las colonias es el diputado Gerardo Aguado. La movida del legislador va directo al grano: exhortar a los 38 municipios de Coahuila para que entren al rescate de los fraccionamientos cerrados, privadas y colonias abiertas, metiéndoles el hombro en materia de asesoría y organización comunitaria.
Dicen las malas lenguas —y las no tan malas— que la iniciativa surge porque, aunque desde finales de 2025 la legislación ya da luz verde para que los colonos formen sus comités y reglamentos internos, a la hora de las cobras y las asambleas cunde el despiste. La mayoría no tiene ni la menor idea de cómo formalizar una mesa directiva o armar un reglamento que no termine en pleito de juzgado. Ahí es donde el legislador busca que los ayuntamientos actúen como réferis preventivos y facilitadores, armando jornadas de orientación para estructurar la convivencia antes de que el chisme de banqueta escale a tragedia vecinal. A ver cuántos alcaldes toman la batuta para meter orden en la casa.
templete@milenio.com