Que la licencia temporal solicitada ayer por el alcalde de Escobedo, Andrés Mijes, vino a desgranar la mazorca en el partido guinda muy temprano en el juego. Hace varias semanas, la presidenta Claudia Sheinbaum amonestó que aquellos con aspiraciones debían separarse del cargo, pero nadie se había puesto el saco hasta que Mijes tomó la iniciativa y madrugó a todos. Por cierto, a muchos llamó la atención su mensaje en Cabildo cuando dijo: “No más actitudes infantiles para un estado de hombres y mujeres entrones”. Se aventó duro.
Que apenas horas después, las fichas de dominó morenista cayeron por consecuencia lógica, primero con Tatiana Clouthier confirmando que ya presentó su renuncia como titular del Instituto de Mexicanos en el Exterior, la cual todavía no se hace efectiva. Más tarde, Waldo Fernández dijo que sí pedirá licencia, pero ya que se acerque más la fecha del proceso interno, es decir, el 22 de junio cuando todos vayan a inscribirse para la famosa encuesta. Será interesante el pronunciamiento que sobre esto realice el delegado de Morena en Nuevo León, Alejandro Murat, que se espera hoy ofrezca declaraciones a este tema y los ataques de Movimiento Ciudadano de días recientes.
Que tras el megapuente que agarraron desde finales de la semana pasada, hoy regresan a sesionar los diputados locales también con el tiempo encima. A los legisladores les queda hasta el día 15 de mayo, fecha en que cerrarán el periodo ordinario de sesiones, para sacar los pendientes que tienen, algunos de ellos de urgente resolución como la reforma judicial y de transparencia, y ni qué decir del Presupuesto. Hablando de esto último, dicen que el Paquete Fiscal podría salir este día, pero como cambian su versión cada minuto, no hay certeza de se vaya a analizar el tema.
Que mientras el inventario de emisiones sigue como el gran pendiente para Zona Metropolitana de Monterrey, la mala calidad del aire volvió a recetar una nueva jornada negativa. Ayer la nota la dio el ozono, que en varios momentos del día se reportaron altos niveles de dicho contaminante, lo que la Secretaría de Medio Ambiente atribuyó a un sistema de alta presión en Nuevo León y en gran parte del país. Esta condición se mantendrá hasta hoy. Así la realidad en el estado.