Que bien dicen que nadie es profeta en su tierra y es por eso que el gobernador Samuel García Sepúlveda presentará su cuarto libro… en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Entre el modo party, el modo chamba y el modo estudio, al mandatario le dio tiempo para escribir un libro de sus primeros cinco años de gobierno, pero ya anticipó que no estará listo para presentarlo en octubre en la Feria Internacional del Libro Monterrey. Y todo mundo sabe que el festival de las letras tapatío se distingue por su alta carga política. ¿Sólo presentará su libro o hará el mandatario estatal algún anuncio para el futuro?
Que ya entrado en gastos, ayer Samuel García Sepúlveda se soltó hablando al por mayor y hasta destapes se aventó. En un evento, el mandatario dijo que el diputado federal de Movimiento Ciudadano, Miguel Ángel Sánchez Rivera, “va a ser alcalde el año que entra”, pero sin dar más santo y seña. De lo que sí dio feria de más el jefe del Ejecutivo estatal fue cuando arremetió contra la llamada vieja política, a la que llamó “pinche cascajo que lleva 30 años y no han hecho una obra”. Comió gallo.
Que al parecer eso de que no les van a aprobar el Presupuesto 2027 cayó en oídos sordos en la Secretaría de Finanzas y Tesorería General del Estado, cuyo encargado de Despacho es Ulises Carlin de la Fuente, que ayer inició de manera privada la integración del citado documento. De entrada, parece que no repetirán el error del año pasado, cuando plantearon un alza en el Impuesto sobre Nóminas, y que en su momento causó gran revuelo, pues se filtró que no habrá aumentos ni nuevos impuestos, sólo mejorar la eficiencia recaudatoria. ¿Convencerán con eso a los diputados locales? Al menos lo intentarán.
Que ayer el exsecretario de Economía y exnegociador en jefe del T-MEC, Ildefonso Guajardo Villarreal, se aventó una frase de antología. Cuando le preguntaron si buscará algún cargo en 2027, respondió: “El que respira, aspira”, dando a entender que no lo descarten para nada. Eso sí, curtido como está en lides de grilla, Guajardo ya no soltó más sopa de sus aspiraciones. Se toma nota.