Que siguiendo la técnica de un golpe, una sobada, ayer a municipios y Congreso local les tocó shampoo de cariño del gobernador Samuel García, que los convocó a la unidad en su mensaje por el desfile patrio. El nuevo llamado tiene como antecedente inmediato días consecutivos en los que el gobernador les dio con todo a diputados y alcaldes, en los que incluso utilizó adjetivos en contra de los opositores. Es por eso que ayer la mano tendida por el mandatario en el mensaje fue tomada con recelo por los destinatarios. Marchó la buena voluntad.
Que en este tenor luce por demás complicado que organismos autónomos y Poderes del estado acepten la nueva invitación a dialogar sobre el Presupuesto. Ahora la justificación es que ya se tienen las perspectivas del Paquete Fiscal federal, con lo que podría perfilarse algo más concreto para Nuevo León. El detalle es que ahora que todo tiene tintes electorales será interesante ver qué postura toman los convocados, porque el desaire también es mensaje.
Que el mensaje de la diputada Lorena de la Garza fue para priistas, pero raspó duro en otros partidos políticos locales que atraviesan grilla intensa. Resulta que la legisladora tricolor aseguró que en el “equipo de Adrián de la Garza” no hay grillas, ni divisiones, sólo unidad, lo que se interpretó como un mensaje velado a partidos con problemas al interior, por ejemplo, Morena. Por cierto, que en el citado “equipo de Adrián” estaban funcionarios de su administración, pero también diputados locales y hasta algunos alcaldes como el de Santiago, David de la Peña. Ya arman su cuadro.
Que ya mañana por fin se atenderá en Monterrey el tema de la micromovilidad que involucra bicicletas, patines del diablo, scooters, entre otros, con miras a ordenar su uso y confinamiento. Al parecer el plan del Ayuntamiento regio va en tres vías: definir los puntos usados malamente como estacionamiento, su circulación indebida y la necesidad de bahías específicas para dejarlos. La proliferación de estos medios de transporte obedece a una necesidad de movilidad como en otras metrópolis del mundo, sin embargo, ya no se puede permitir el uso sin reglamentación debida. Veremos.