Que muchas lecturas deja la visita a Nuevo León de la mandamás nacional de Morena, Ariadna Montiel: desde apaciguar las aguas hasta dejar en claro el tema de las alianzas. La presidenta guinda aseguró que no hay fecha para destapar a quien los representará en Nuevo León, pero voces apuntan a que esto podría quedar tan pronto como esta semana, lo que sin duda pone a las corcholatas y sus equipos en alerta máxima. Y con la experiencia que dejaron los resultados en otras entidades y los cuestionamientos a nivel local, el llamado de Montiel es a no espantarse y a garantizar que se mantendrá la unidad. La decisión está cerca.
Que tal vez no calme el encono y la molestia que existe, pero seguramente nadie se va a quejar del recurso que llegará desde el Gobierno federal para el estado y los municipios. El FEIEF, que es un fondo de estabilización, repartirá una bolsa que se estima por encima de los 330 millones de pesos y, en palabras coloquiales, representará apenas una aspirina para las alicaídas finanzas municipales. Pero como ahorita nadie está para ponerse sus moños, se espera que los tesoreros colaboren con el Estado para destrabar lo antes posible este apoyo. Tiempos difíciles.
Que mientras el Gobierno estatal presume los avances en materia de medio ambiente, parece que en Pemex no les corre urgencia alguna por aclarar su tema en Nuevo León. Hace ya tres semanas hubo una inspección a la refinería de Cadereyta y por lo dicho ayer por Raúl Lozano, secretario de Medio Ambiente, Pemex no tiene para cuándo transparentar los hallazgos. El problema es que todo nace de una nueva denuncia por contaminación y malos olores, pero al parecer esta situación no es prioridad en la paraestatal. Cuento de nunca acabar.
Que ayer llovió en serio, pero en felicitaciones para Adrián de la Garza, alcalde de Monterrey, por su cumpleaños. Alcaldes, diputados, líderes del PAN y PRI, nadie se quiso quedar fuera del festejo, aunque hubo algunos como el presidente estatal tricolor, José Luis Garza, que de plano se voló la barda con su mensaje de: “Futuro gobernador, feliz cumpleaños”. Eso sí, parece que hay consenso unánime en el deseo que De la Garza pidió cuando su esposa le llevó el pastel y le sopló a las velitas. ¿Se le hará realidad?