Que si la hoy titular federal de Educación Pública, Delfina Gómez, es seleccionada como la coordinadora de la 4T en el Estado de México y próxima candidata al gobierno de esa entidad, en automático será un hombre quien encabece el proyecto de Morena en Coahuila por un acuerdo de paridad y el ex panista Luis Fernando Salazar es quien suena como el eventual abanderado, a partir por lo menos de lo que se percibe en las preferencias de las encuestas internas. Ambas entidades son los últimos bastiones del tricolor en el país.
Que Movimiento Ciudadano hizo un guiño desde la Cámara de Diputados a Javier Corral, ex gobernador de Chihuahua, al expresarle solidaridad y calificarlo de “víctima de una persecución” después de que el Congreso local admitió dos denuncias de juicio político en su contra. Según el coordinador de la bancada naranja en San Lázaro, Jorge Álvarez Máynez, el legado del panista no solo pasa por documentar la corrupción de anteriores administraciones en aquella entidad, sino también por ser un actor fundamental en el avance democrático del país.
Que a propósito de chihuahuenses en poco o nada terminaron los reproches de Gustavo Madero al presidente de Acción Nacional, Marko Cortés, pues ayer lunes limaron asperezas y el senador hasta terminó respaldando la moratoria constitucional pactada con el PRI y el PRD, y las decisiones del partido para analizar la viabilidad de un gobierno de coalición en la elección presidencial de 2024. En resumen, el dirigente en turno se queda.
Que quien no la tendrá nada fácil es la politóloga Amalia Pulido Gómez, quien todavía no es aprobada por el Consejo General del INE que lidera Lorenzo Córdova Vianello como la nueva presidenta del Instituto Electoral del Estado de México y ya salió rechazada por Morena, que la acusa de “falta de imparcialidad y de independencia”, por lo que a sus 33 años deberá sortear las críticas desde antes de los resultados y con el tiempo encima para organizar la renovación de la gubernatura más reñida.