Que tras la incursión de un ex soldado a Palacio Nacional para buscar una audiencia con el presidente Andrés Manuel López Obrador, el personal de seguridad del inmueble instaló un filtro extra para quienes ingresan a la conferencia mañanera, esto pese a que el propio mandatario señaló que eso no representó riesgo alguno. Quien sí llegó hasta el Ejecutivo fue el representante de México ante la ONU, Juan Ramón de la Fuente, quien acudió para preparar la cumbre de líderes de América del Norte y revisar la postura del país ante el conflicto Rusia-Ucrania.
Que el canciller Marcelo Ebrard declaró inaugurados los festejos de fin de año, pues ayer encabezó el encendido del Árbol de Navidad en compañía de personal de la cancillería y sus familias y agradeció el trabajo realizado en 2022. Por cierto, también recibió a los Reyes Magos, a quienes seguramente entregó una carta para pedir un regalo que dura, digamos, unos seis años. Sin embargo, lo mejor de la jornada fue la visita de su esposa, Rosalinda Bueso, quien llegó de “sorpresa” a su oficina para llevarlo a comer.
Que a pesar de que lo impulsó y acompañó en su campaña, Ricardo Monreal no pudo estar en la toma de posesión del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, porque regresó de madrugada de su viaje a Madrid, donde participó en la Reunión Interparlamentaria, además de que se mantiene aislado porque convivió con José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores de España, contagiado de covid. Algunos malpensados dirán que no quiso encontrarse con los gobernadores y funcionarios morenistas que sí viajaron a aquella entidad, pero en el mismo caso está el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Santiago Creel, participante en el mismo encuentro.
Que quien armó una fiesta de tres días por motivo de su cumpleaños 29 fue Mario Alberto López, alcalde morenista de San Juan de Sabinas, Coahuila, quien incluso lanzó billetes de 500 pesos y dólares a la multitud congregada en la Astro Feria. La celebración fue bautizada como Mayito Fest y estuvo amenizada con música de banda, comida y bebida casi ilimitadas. Eso sí, aclaró que el dinero no proviene del erario, sino que le “sobró” del bautizo de su hijo. Los festejos terminan hoy.