Que la ruta trazada en el Palacio de San Lázaro para el análisis y dictamen de la reforma constitucional sobre la jornada laboral de 40 horas semanales prevé la presentación ante comisiones del secretario del Trabajo, Marath Bolaños, tentativamente el 23 de febrero, para convencer a los diputados federales de avalar la aplicación gradual del decreto, de 2027 a 2030, y mantener solo un día de descanso por cada seis de trabajo, y no dos, como se ha demandado como parte de este cambio. Detallitos, pues.
Que el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, llamó por enésima ocasión a su hermano Saúl a recapacitar sobre la insistencia en competir por la candidatura al gobierno de Zacatecas a fin de relevar en el cargo a David para que todo quede en familia, aunque esta vez le recordó el regaño que su abuela les dedicaba: “estás viendo la tormenta, hijito, y no te hincas”. En tanto, ante señales encontradas, los verdes cerraron filas con la intención presidencial de abatir el nepotismo desde 2027. A ver.
Que a propósito del tema, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, descartó riesgo de injerencia gubernamental o conflicto de intereses por el nombramiento de Rosaura Martínez Ruiz, hija de la secretaria federal de Ciencia, como integrante de la Junta de Gobierno, ya que se evaluaron los perfiles por su experiencia y trayectoria, y el hecho de que 14 consejeros la hayan promovido demuestra su relevancia y que los cuerpos colegiados representan la pluralidad de la comunidad universitaria.
Que en el “nuevo” Poder Judicial hay preocupación porque no entienden qué pasó después de que una resolución del Tribunal de Disciplina, dictada el jueves y no notificada de manera oficial, cayó en manos del diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna, quien hizo escarnio en redes sociales de la suspensión del juez Juan Fernando Alvarado por irregularidades en algunos casos, pero que el legislador hizo ver que fue por otorgar una protección al panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Hay goteras…