Que el Comité de Transparencia de la Cámara de Diputados rectificó a medias su decisión de clasificar “reservada en su totalidad” por cinco años la información del proceso de elección de aspirantes al INE, en el que resultaron ganadores Arturo Chávez, Blanca Cruz y Frida Gómez, pues aun cuando el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, pidió garantizar el acceso de los ciudadanos, el órgano encargado del asunto acordó guardarse parcialmente el examen y hoja de respuestas de los aspirantes, las solicitudes de revisión de examen y las cédulas de evaluación individual con las calificaciones. Bah.
Que aun con las advertencias de Ariadna Montiel sobre que los corruptos no caben bajo la transformación, hay preocupación en la bancada morenista del Senado porque ven a la nueva vocera, Julieta Ramírez, aspirante a la gubernatura de Baja California, muy cerca de un personaje incómodo en Tijuana que puede volver a raspar al movimiento, porque busca ser el coordinador de la estructura electoral: se trata del extesorero de la ciudad fronteriza José Luis Villasana, quien se hizo famoso por señalamientos de recibir moches en dólares de desarrolladores inmobiliarios en su gestión.
Que la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega sostuvo una reunión de trabajo con la cónsul general de la embajada de Estados Unidos en México, Sarah Duffy, y su equipo diplomático, para fortalecer la coordinación institucional rumbo al Mundial 2026 y dialogar sobre temas relacionados con seguridad, turismo y atención a visitantes. A ver si no la acusan de estar conspirando con el imperialismo yanqui...
Que por cierto, la presidenta Claudia Sheinbaum estará bien reforzada por el Gabinete de Seguridad y el titular de la SRE, Roberto Velasco, y no es para menos, pues mañana llegará el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, un cheroqui con pasado de luchador que será recibido en Palacio Nacional y se quedará aquí hasta el viernes, como parte de los acuerdos de la mandataria con Donald Trump.