Que todo parece indicar que la pipa de la paz fue fumada. El gobernador Alejandro Armenta y el alcalde Pepe Chedraui fueron vistos juntos, sonrientes y en plena armonía durante el recorrido de supervisión del antes llamado Puente de la Panga, ahora rebautizado como Puente de la Transformación. Desde hace varias semanas eran escasas las apariciones conjuntas de los mandatarios, alimentando toda clase de versiones sobre una supuesta distancia política. Pero cuando se trata de obras y proyectos estratégicos, la coordinación institucional está por encima de cualquier especulación.
Que la entidad poblana presume músculo en el turismo de reuniones, luego de registrar un crecimiento de 24 por ciento en la atracción de congresos y convenciones durante el último año. Según Michelle Talavera Herrera, directora ejecutiva de Convenciones y Parques, la entidad albergó mil 400 eventos en 2025 y elevó 11.3 por ciento sus ingresos. La apuesta, dicen, es dejar de ser un destino de fin de semana y jugar en la liga de las grandes sedes nacionales.
Que durante el fin de semana, la secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García, logró ponerse en el radar con el discurso que dio ante la grey católica poblana y los diversos sectores de la sociedad. Además, se reunió con la Red Estatal de Mujeres Armentistas, donde mil 700 integrantes la arroparon bajo el argumento de que ese sector es invencible y tiene el poder de decidir. Por cierto, en el Seminario Palafoxiano se le vio muy a gusto con el alcalde, quien podría ser su rival el próximo año.
Que esta semana, la Secretaría de Educación Pública, encabezada por Manuel Viveros, tendrá ante sí las quejas de padres de familia por el proceso de preinscripción, que comienzan a multiplicarse pues denuncian que, pese a vivir en la capital poblana, el sistema asignó a sus hijos escuelas ubicadas a varias horas de distancia de sus domicilios. El problema no sólo implica largos traslados y mayores gastos, sino que amenaza con convertirse en un conflicto social de gran escala si no se corrige a tiempo. Habrá que ver si logran desactivar el malestar antes de que inicie el próximo ciclo escolar.