Una vez concluido el proceso en Morena para la selección de coordinaciones de los defensores de la cuarta transformación y la soberanía en las 17 identidades en las que habrá elección de gobernador el próximo año, en el Estado de México ya salió la convocatoria para designar a los coordinadores municipales con miras a las elecciones locales del 2027.
Y ya empezaron las luchas intestinas donde todo a indica que se la avecinan momentos difíciles para ese partido si no logra consensuar bien y designar a los perfiles adecuados y no a los que se quieran imponer.
De alguna forma, a nivel nacional sobre las coordinaciones estatales se logró sortear el problema, aún cuando todavía hay algunos brotes de inconformidad, y también de señalamientos en torno al proceso interno en algunas entidades. Hay señalamientos en Zacatecas, Guerrero y ahora en Nayarit, que tal vez pueda manejar o tenga bajo su control el comité nacional de ese partido.
En el Estado de México seguramente vienen cosas interesantes. Son 125 municipios y es obvio que el PVEM y el PT querrán tener algunos de sus leales como candidatos de la coalición y es ahí donde avizora la primera ruptura, si Morena no cumple los caprichos de sus aliados, estos partidos, como lo han hecho ya en Veracruz, podrán decidir ir por su cuenta en municipios donde creen que pueden obtener la victoria por separado del partido oficialista.
Sin embargo ese es uno de los tantos problemas que se le asignan al partido en el gobierno a la hora de la designación, por una simple y sencilla razón: el PRI, el PAN y MC, podrán aprovechar fisuras al interior en la selección de sus coordinadores municipales, principalmente, para jalar agua a su molino.
Es decir, tienen en la mira a candidatos que no sean seleccionados, para arroparlos. Los priistas, los panistas y, por qué no, los emecistas, para poder competirle con sus mismas armas al morenismo.
El partido en el poder no tiene nada fácil, por el contrario, se le viene la noche. Para nada será un proceso a modo y mucho menos que logre evitar la ruptura de algunos grupos en los municipios que se sientan con el derecho de ser ellos los que designen al Coordinador o Coordinadora para la defensa de la cuarta transformación y la soberanía. Veremos.