La delincuencia imparable, unos ejemplos

  • ADN mexiquense
  • Eduardo Garduño Campa

Toluca /

En las casas, en los autobuses, a los automovilistas en los semáforos y en los congestionamientos viales, en las plazas públicas, en las avenidas principales, en los puentes peatonales, en los accesos a las escuelas, en los comercios, bancos y todo espacio que se preste son zonas de operación de los delincuentes que cínicamente retan la policía y se burlan de la autoridad al echar abajo con sus acciones violentas cualquier cifra que asegure que la incidencia delictiva ha disminuido.

Ya no hay focos rojos, como antes ubicaban las zonas más peligrosas de cierta demarcación hoy por hoy todo espacio público es blanco de la delincuencia que opera en muchos casos con la complacencia de las corporaciones policíacas.

Hace dos meses previo las elecciones las autoridades aseguraban que la incidencia delictiva en el Valle de Toluca y en general en toda la entidad había reducido un 17 por ciento, situación que contrasta mucho con las cifras de organizaciones no gubernamentales que señalan que la delincuencia se ha disparado en más de un 20 por ciento con respecto al año pasado.

Y no lo hacen por llevar la contra a las cifras oficiales, sino con datos duros de eventos que se han registrado y que han puesto en evidencia no solo la ineficacia de las políticas encaminadas a mejorar la seguridad pública.

Asaltos, ejecuciones, secuestros, extorsiones, venta ilegal de estupefacientes y cada vez más y más nuevos delitos que aparecen al quedar muchos impunes.

Esta semana en el Valle de Toluca en un mismo día, el miércoles en diferentes lugares automovilistas fueron despojados violentamente de sus carros por sujetos que con pistola en mano los bajaron además de golpearlos y quitarles su dinero. La policía brilló por su ausencia.

El jueves, cuatro autobuses del transporte público entre ellos uno del Mexibus, en el Valle de Toluca fueron atracados pasajeros y operadores y todavía a un usuario lo golpearon en la cabeza por gusto pues no opuso resistencia.

Viernes, a las afueras de un centro comercial en el centro de la capital mexiquense en la Avenida Juárez entre las calles de Hidalgo y Morelos, cinco estudiantes fueron despojados de sus celulares y el poco dinero que traían, así como de una tableta electrónica. Ese mismo día en la zona de la terminal en la colonia Valle Verde, el mismo jueves asaltaron dos casas y un comercio.

Y estos son solo de un delito, el de robo, hubo otros eventos delictivos como ejecuciones en los que sí tomó parte la policía pero igual los victimarios siguen libres, pues solo se recogieron los cadáveres y se levantó el acta correspondiente que por ley se sigue de oficio.

Lo anterior son ejemplos reales de que la situación no está controlada y que hoy cualquier lugar es idóneo para la delincuencia en todas sus categorías para operar y evidenciar las ineficiencias de las actuaciones policíacas.

Ojalá se dejen de dar cifras y se concreten acciones que la sociedad palpe y sobre todo que devuelvan la tranquilidad.

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