No es precisamente el coro de la canción de Mecano, pero sí es una evocación a recordar que entre mayor es la armonía, hay un gran resultado.
Así es como prevé Claudia Sheinbaum, la puntera de las encuestas internas de Morena para la coordinación de los comités de defensa de la 4T, rumbo a 2024, el 7 de septiembre, día clave pues será el día después del anuncio que se haga con el resultado final. Tras culminar la semana visitando Hidalgo, la ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México lució cómoda, muy centrada en lo que tenía que decir respecto a temas como la detención del fiscal de Morelos por el feminicidio de Ariadna Fernanda ocurrido en octubre del año pasado en donde rápidamente fijó postura expresando que no es un asunto político sino un asunto de justicia.
A su llegada a Pachuca, comenzó siendo cuestionada sobre Xóchitl Gálvez, la hidalguense que en la víspera de la elección del Frente Opositor parece que dará la gran campanada, a quien calificó como parte del pasado político que no debe volver al poder en México; y finalmente hasta de los libros de texto, en donde pidió no emitir juicios sin conocer el contenido real de su contenido e incluso rechazó posturas fascistas como las del llamado a la quema de documentos, como si se tratara del Medievo.
Sheinbaum en sí parece, tiene forma y está actuando ya como una perfilada figura que va a la elección presidencial, sin embargo, sabe que debe esperar al resultado del 6 de septiembre y no echar campanas al vuelo. La política es de cambios repentinos y de decisiones fulminantes de un momento a otro, ella más que nadie lo sabe y por eso asume la postura de la unidad.
¿Qué no debe hacer Sheinbaum en adelante?, polemizar sobre situaciones directas del gobierno de la 4T que el presidente López Obrador bien puede atajar desde Palacio Nacional. Las autoridades electorales tendrán una lupa más grande y precisa a partir de la primera semana del siguiente mes, y será una tarea de su círculo de asesores el plantear diálogos y narrativas que no los orillen a caminar sobre una línea cercana a las penalizaciones o las sanciones electorales, que como se ha visto, van sobre las candidaturas..