Legisladores de EU, ex funcionarios de administraciones norteamericanas, opinión mediática y redes sociales influenciadas por el poder económico de los vecinos del norte, no ceden en presionar a México y al gobierno de Andrés Manuel López Obrador para que se pida ayuda militar en la lucha contra el narco. En palabras reales, Estados Unidos, o un sector muy marcado, empujan la idea de clasificar a los cárteles del narcotráfico como organizaciones terroristas para que puedan, en nombre de la democracia y la libertad del mundo, ingresar a estados y territorios de México para masacrar a todos los que parezcan, sean o no, estén vinculados, luzcan como familia, hayan sido amigos o vecinos, parientes lejanos o tengan algo que ver, con quienes se tengan indicios de que sea parte de alguna célula del crimen organizado que se dedica a traficar sustancias nocivas para la salud de los millones de adictos del país de los sueños y la libertad.
Eso parece ser lo que desean tanto un sector de la política en Washington, que al igual que como ocurrió con Siria o Afganistán, se pueda controlar la amenaza al país más grande del planeta mediante el uso de la violencia fuera de su territorio.
Además, de eso, hay que analizar que México tiene todos los recursos naturales y ahora ya hasta económicos y sociales, que permitirían a Estados Unidos crecer como la más grande nación de todo el orbe. Aliarnos a la fuerza, significa el que se usen nuestros sitios estratégicos para poder controlar y amagar a otras latitudes, principalmente a quienes se oponen a las políticas de EU, como Rusia, Cuba, Venezuela. Estados Unidos no tendrá empacho, pues, en pedir lo mismo, si se concretan los planes de injerencia con fines antiterroristas, de hacer lo mismo entonces en Colombia, donde se produce parte de la droga a la que tanto temen y que están catalogando de herramienta de los terroristas narcos que buscan la destrucción de su nación. También podrían hacer lo mismo en Asia, y por qué no en Europa, pues es bien sabido que la droga circula por toda la Unión.