El cruce de simbolismos

Monterrey /

El festejo conmemorativo del 109 aniversario de la Constitución, celebrado ayer, 5 de febrero, en el Teatro de la República de la ciudad de Querétaro –sede del Congreso Constituyente que del 1 de diciembre de 1916 al 31 de enero de 1917 deliberó y aprobó el texto constitucional– funcionó como un acto de alta carga simbólica: el simbolismo de la soberanía, encarnado en el mensaje de Claudia Sheinbaum, respondió al simbolismo de la amenaza articulado por Donald Trump.

Cuando Trump “ofrece” a Sheinbaum el ingreso del ejército estadunidense a territorio mexicano para combatir a los narcotraficantes –a quienes define como peligrosos terroristas– no está planteando una propuesta técnica de cooperación en materia de seguridad. Está activando, en realidad, un conjunto de símbolos políticos muy fuertes y concretos:

Reactiva así la vieja narrativa imperial, según la cual México no es un país libre y soberano, sino un territorio incapaz de gobernarse por sí mismo; una narrativa que concibe al ejército de EU como la única medida disciplinaria posible –no policías, no cooperación institucional, no inteligencia compartida–, sino fuerza armada pura. A ello se suma la categoría de “terrorismo”, utilizada como justificación jurídica y moral para habilitar la intervención extraterritorial.

Ante esa narrativa agresiva, la presidenta Sheinbaum, sin mencionar el nombre Donald Trump, enfocó su discurso conmemorativo de la Constitución de México diciendo de manera indirecta a este que “México no se doblega, no se arrodilla, no se rinde y no se vende”. Dejó claro el sentimiento nacional que une a los mexicanos, que la nación mexicana tiene dignidad y no acepta injerencias extranjeras.

Dejó claro que “México no volverá a ser colonia ni protectorado de nadie”. ¿Tenía sentido decirlo en ese contexto de activación del activismo político? Sí. El activismo simbólico es la intervención deliberada en el campo del significado mediante discursos, gestos, rituales y la elección estratégica del tiempo y el espacio, con el fin de reconfigurar la percepción de un conflicto antes –o incluso en lugar– de resolverlo materialmente.


  • Efrén Vázquez Esquivel
  • efren23@hotmail.com
  • El autor es director científico de la Academia Mexicana de Metodología Jurídica y Enseñanza del Derecho, AC.
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