La educación pública mexicana

Monterrey /

Los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum ganaron con amplio margen: 53% de los votos válidos (30 millones 46 mil sufragios) y 59.7% de los votos válidos (35 millones 924 mil 519 sufragios), respectivamente, según datos del Instituto Nacional Electoral.

¿Significa esto que, con base en ese apoyo popular, pudieron cambiar radicalmente el proyecto educativo sin que mediara crítica alguna?

No, la educación no puede quedar a merced de la mayoría política, aunque se trate de la Nueva Escuela Mexicana (NEM). Y sí tuvo cierto respaldo técnico y académico, pero no fue unánime de la comunidad científica. Se trató, más bien, de apoyos parciales, de consultas y elaboración de documentos pedagógicos vinculados al proceso previo a la aprobación de la reforma.

La NEM está orientada a la formación integral del estudiante –no a limitar la educación a la adquisición de competencias para el trabajo ni a concebir al alumno como “cliente del profesor”–; además promueve un enfoque humanista y comunitario, la vinculación con el contexto social y cultural, y el desarrollo crítico y ético.

La educación debe estar protegida de la arbitrariedad política, tanto del Gobierno como de la mayoría, pero no sustraída de la deliberación científica, moral democrática.

En ese sentido, fue un error político no haber dotado a la reforma educativa de un órgano plural y visible que le brindara un respaldo técnico-científico explícito; en su lugar, la conducción pública del proceso quedó asociada a figuras individuales, como Marx Arriaga Navarro, cuya presencia resultó controvertida y mediática, y a la que muchos atribuyeron una marcada carga ideológica.

La reforma seguirá su curso, los profesores cada vez más se comprometen con ella; pero, dado que ninguna transformación de la enseñanza y del conocimiento puede sustraerse por completo a las cargas ideológicas, tampoco dejará de suscitar críticas.

Contrario a lo que se suele creer, ni la ciencia ni la técnica son enteramente imparciales, de modo que, aun cuando una reforma se considere la mejor en términos técnico-científicos, seguirá siendo objeto de debate. _


  • Efrén Vázquez Esquivel
  • efren23@hotmail.com
  • El autor es director científico de la Academia Mexicana de Metodología Jurídica y Enseñanza del Derecho, AC.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite