El péndulo sexenal se derechiza

Ciudad de México /

Los ideales de izquierda están siendo rebasados por las palabras y los hechos.

Ambientalistas miran con sorpresa el regreso de la política setentera. Feministas se topan con pared patriarcal y con la estigmatización de su identidad, empezando por su propio nombre. Mujeres violadas, golpeadas y agredidas observan anuncios oficiales con roles y prejuicios del siglo pasado.

Agrupaciones que piden seguridad sin guerra denuncian el revés a la Constitución para militarizar la seguridad pública.

Defensoras de derechos humanos registran el incremento de prisión preventiva oficiosa, el abandono de las fuerzas civiles, la criminalización de migrantes. Organizaciones impulsoras de transparencia exhiben opacidad en adjudicaciones directas. Quienes dentro del gobierno indagan corrupción, acusan un freno y defensa del status quo en la Fiscalía.

Progresistas señalan a grupos y partidos confesionales aliados al Ejecutivo. Funcionarios públicos sufren la reducción del Estado a su mínima expresión, mientras atestiguan alianzas con los monopolizadores privados de siempre.

Víctimas de la delincuencia organizada siguen esperando. Demócratas advierten más concentración de poder en un solo hombre.

La ciudadanía ve a los medios que deberían ser públicos (de la sociedad) atrapados en la propiedad de los mandatarios en turno. Organismos autónomos están en alerta máxima.

Científicos escuchan a médicos dando cátedra de propaganda disfrazada de decisiones técnicas.  Gente que ha perdido a sus seres queridos por covid-19 oye que hay que ser optimistas y tener la conciencia tranquila.

El mandatario, junto con “machuchones neoliberales”, presionan para acelerar la apertura. Los socialdemócratas no encuentran eco en sus propuestas para aliviar a la población que debe permanecer en casa, que perdió su empleo y no tiene recursos. El camino es largo.

El Presidente todavía podría sumar voluntades. Sería triste y peligroso que en el Bloque Obradorista Amplio solo se queden, al final, las iglesias, clientelas, fuerzas armadas, miembros de cárteles agradecidos y burócratas subordinados.

Después de tantos años de liderazgo social y lucha, Andrés Manuel no lo merece… México, tampoco. 


@elisaalanis

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  • Elisa Alanís
  • Periodista. Máster en Análisis Político y Medios de Información. Escribo #RazonesyPasiones en @Milenio. Conduzco #ElisaEnMilenio
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