'El Grande', testigo presencial vs. García Luna

  • Razones y pasiones
  • Elisa Alanís

Ciudad de México /

"Sí está grande", escucho decir. El hombre de casi dos metros de altura entra a la sala donde se encuentran García Luna, miembros de la defensa y fiscalía, el juez y las dieciocho personas que conforman el jurado: doce titulares y seis suplentes.

En las bancas: la prensa, representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Linda Cristina Pereyra, esposa de GGL, y su hija.

A pregunta expresa de la fiscal Erin Reid, el primer testigo colaborador, ex policía judicial de Coahuila, ex policía judicial federal, excolaborador del Cártel de Juárez y del de Sinaloa, sentenciado por conspiración, tráfico de más de 5 kilos de cocaína y lavado de dinero responde contundente que reconoce a Genaro García Luna: "lo vi en varias ocasiones, para pagar sobornos del Cártel de Sinaloa".

Ahí están, frente a frente sin cruzar miradas. Es un testigo presencial. Él estuvo ahí, acompañando a su jefe Arturo Beltrán Leyva. Es Sergio Villarreal Barragán, alias "El Grande". Comienza a contar la historia. Es el primer testigo del juicio que se lleva a cabo en la corte del Distrito Este de Nueva York en contra del ex secretario de seguridad pública.

A Genaro le llamaban "el compa" o "el tartamudo". Sus vínculos con Beltrán Leyva le permitirían al Cártel de Sinaloa lograr el crecimiento exponencial. Detenía a los contrarios, a los del Golfo y la familia Michoacana.

Sergio Villarreal narra un encuentro donde Roberto, alias “El R”, fue por Genaro, Cárdenas

Palomino y el comandante Domingo a Perisur. Los sobornos se entregaban en cajas con billetes de 20 dólares. Para los funcionarios eran de 100. No les cabían, de tanto dinero. Tuvieron que llevar una camioneta del grupo criminal, comenta Villarreal.

A quienes vivimos en México no nos cuentan nada extraño, distante, ilógico.

A lo largo de los años, sobre todo después del sexenio peñista, ha fluido mucha información sobre el "súper policía". Pero, las investigaciones periodísticas y de la UIF sobre lavado de dinero, así como las denuncias por violaciones a derechos humanos, los montajes televisivos, la estrategia de "García Luna Productions", la amenaza a Anabel Hernández, la retención de colegas que investigaban el domicilio en Jardines de la Montaña, etcétera, no están sobre la mesa en Brooklyn.

La acusación en Estados Unidos contra el subalterno de Vicente Fox y mano derecha de Felipe Calderón es por conspirar para traficar cocaína.

El destino de García Luna está, pues, en manos de doce personas que no saben quién es, no pueden buscar información sobre el acusado ni su entorno ni hablar del tema ni escuchar comentario alguno. Llegan en blanco. De eso se trata.

Ayer, el juez Brian Cogan fue claro: deben decidir por lo que se vea y se diga en ese recinto, en la sala 8 D.

El destino de García Luna depende de lo que suceda en esas cuatro paredes, está en manos de esos doce miembros de la sociedad estadounidense.

¿Y en México?

Veremos

Aquí entre nos

¿Genaro García Luna es un hombre que traicionó a los dos países? Como indicó el fiscal en su discurso de apertura. ¿O es la cara de la guerra que luchó contra el narco? Como dijo su defensa.

¿Ustedes qué opinan?

Elisa Alanís

@elisaalanis

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