Después de la guerra

Ciudad de México /

El dolor es una idea simple que no puede definirse, escribió Edmund Burke oración que utiliza como epígrafe Mary Ann Clark Bremer (1928-1996) en Una pasión parecida al miedo (Editorial Periférica) título que valida la legitimidad del temor entre otras emociones y sentimientos.

Hay un después de la guerra que significa que, a todo hecho histórico terrible, le sucederá un momento de paz y Bremer vivió para contarlo pero su familia murió cuando viajaban por el Mediterráneo a finales de la Segunda Guerra Mundial. Ella resultó herida. Décadas más tarde el escritor suizo, Friederich Dürrenmatt la alentó a escribir estas memorias.

Dos personajes se conocen en un hotel de Berna. Ambos víctimas del nazismo perdieron a su cónyuge y desde el duelo nace entre ellos una complicidad. Cada día pasean por la ciudad nevada mientras surge el diálogo que dará cabida al desasosiego aunque también anuncia el porvenir. “¿Qué es lo que hace que la gente se enamore?” Bremer responde esta duda que tuvo Chéjov, mediante un romance imposible.

A través de historias cortas el terror y la venganza son plantados sobre terreno fértil donde crecerán con encanto. Bremer no eligió el éxito sino escribir desde un lugar apartado de la tragedia que sufrió, aislado, discreto y sin victimismo. Algo que casi nunca elige el genio prefiriendo la mera desdicha aunque cuando lo escoge, su obra tiene mayor resistencia al tiempo.

Erandi Cerbón Gómez

@erandicerbon 

  • Erandi Cerbón Gómez
  • femme.de.lettres@hotmail.com
  • Erandi Cerbón Gómez (Ciudad de México, 1991) hizo estudios de filosofía en la UNAM y escribe sobre libros en MILENIO desde 2014. Publica los jueves cada 15 días su columna Igitur.
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