El delirio de existir

Ciudad de México /

Hay categorías para los autores. Su éxito y popularidad son una cuestión subjetiva porque el criterio de juicio antes “normativo”, ha desistido sujetándose al mero gusto personal. Parece arbitrario por qué tal o cual escritor merecen un premio y tienen mayor fama que otros. El estrecho camino al éxito ahora admite más candidatos.

Laura Restrepo (1950) pertenece a una generación que aún debía probar su trayectoria literaria para ser publicada. Mérito que, en este caso, respaldan proyectos sociales, políticos e intelectuales. No deleita a quien es narrativamente exigente ni escribe con magnificencia lírica, pero cumple algo que hoy infringen algunos aspirantes: técnica.

Con Delirio, Restrepo ganó el Premio Alfaguara cuando todavía se otorgaba demostrando un estilo característico. Romantizar el oficio ocurre desde siempre, sin embargo, la zozobra que implica a veces nadie debería soportarla.

La trama es simple: durante un contexto de transición histórica en Colombia, Agustina logra adaptarse al cambio, siendo testimonio de la angustia e interpela el miedo entre los personajes como condición actual donde se asume con normalidad.

El esposo, la madre y los amigos disimulan una cordura inherente a lo cotidiano; la única evidentemente desatada, resulta ser ella. En resumen, Aguilar necesita descifrar un misterio: encontrar a su mujer (Agustina) que perdió toda noción y desaparece sin dejar rastro. Aunque podría haberla abandonado, se niega, como fidedigna crónica de amor.

@erandicerbon

Erandi Cerbón Gómez


  • Erandi Cerbón Gómez
  • femme.de.lettres@hotmail.com
  • Erandi Cerbón Gómez (Ciudad de México, 1991) hizo estudios de filosofía en la UNAM y escribe sobre libros en MILENIO desde 2014. Publica los jueves cada 15 días su columna Igitur.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite