Se ha consolidado como una de las más estimadas presencias en la cartelera mexicana, manteniendo un nivel de representación digno de las producciones del país donde todo empezó y nutriendo las opciones para la cinefilia nacional. En esta celebración de las tres décadas, se exhibieron algunas cintas de ediciones anteriores como antesala para el septeto acostumbrado de producciones que integran el programa de este año, entre las que se ubican filmes que retoman sucesos reales, otras que se centran en los vínculos improbables que establecen dos personas, un disfrutable homenaje hitchcockiano y un notable coming of age. Para muestra, un botón.
Educar en la libertad de expresión contra el fanatismo criminal
Samuel Paty, profesor de secundaria en una escuela de Éragny, a las afueras de París, impartía la materia de Educación Moral y Cívica a varios grupos. En una de sus clases, para analizar el tema de la libertad de expresión, tomó una decisión arriesgada: avisando previamente a sus estudiantes, entre quienes había musulmanes, que quien quisiera salir del salón o no ver al frente, puso las caricaturas de Mahoma que había publicado la revista Charlie Hebdo para reflexionar sobre el tema. La actividad empezó a generar reacciones diversas pero en particular una alumna, con problemas de disciplina, aprovechó el suceso, en el que ni siquiera estuvo presente, para acusar de racismo e islamofobia al profesor, situación que creció peligrosamente cuando el padre de la estudiante, azuzado por un radical a quien ni su propia hija toleraba, levantó protestas en el centro escolar y llevó el asunto a las redes sociales.
A partir de estos hechos acaecidos en octubre del 2020, que terminaron de manera trágica y aterradora, el director Vincent Garenq (Comme les autres, 2008), forjado en la televisión y quien se ha especializado en llevar complejos casos reales a la pantalla (Culpable, 2011; El caso Clearstream, 2014; En el nombre de mi hija, 2016), realizó Abandonado (Francia-Bélgica, 2026), tenso relato que transcurre durante los once días previos al fatal desenlace, en los que se reconstruye la creciente angustia y el emergente contexto de violencia como una hoguera que se va alimentando poco a poco, detonada por la bienintencionada estrategia didáctica del docente y las reacciones distintas de los participantes, empezando por el grupo de estudiantes, entre quienes se presentan diversidad de opiniones: el caldo de cultivo se potencia a partir del mal uso de las llamadas redes sociales que expanden, distorsionan y en las que se pervierten aún más los hechos.
El notable guion funcionó como sustento para el filme, mismo que integra una minuciosa investigación periodística adaptada a la pantalla.