Libros centenarios: 1920

Ciudad de México /

Una fugaz repasada por algunos de los textos que se conocieron hace un siglo y cuyas páginas siguen leyéndose e influenciando a los escritos de hoy.

Con La edad de la inocencia, Edith Warthon retrató a la clase alta neoyorquina de 1870, particularmente la manera en la que las convenciones sociales predominaban sobre la manifestación genuina de los sentimientos, en este caso amorosos, bien representados por el triángulo romántico; la obra ganó el Pulitzer y fue llevada magistralmente a la pantalla por Martin Scorsese. En este tenor de amores imposibles y matrimonios por dictado o conveniencia, la francesa Colete publicó Chéri, obra en la que una cortesana tiene que renunciar al hombre de su vida cuando éste le confiesa que se casará con otra mujer, justamente por un interés distinto al amor romántico. Por su parte, D. H. Lawrence publicó Mujeres enamoradas, exploración de las relaciones de dos hermanas con sus respectivas parejas.

Agatha Christie debutó con El misterioso caso de Styles y el mundo conoció Hercule Poirot, el infalible y complicado detective belga que se convertiría en uno de los personajes clásicos del género; de la misma forma, F. Scott Fitzgerald se presentó en sociedad con A este lado del Paraíso, ubicada en el ambiente juvenil de la Universidad de Princeton, un poco antes de la I Guerra Mundial, con una revisión de los cambios de la moral en tiempos de jazz desenfadado. La vida cotidiana en las localidades estadounidenses fue diseccionada por Sinclair Lewis en Calle mayor, una de sus grandes obras. Ernst Jünger compartió sus memorias como oficial durante dicha guerra en Tempestades de acero, en tanto John Dos Passos compartió su perspectiva al respecto en Iniciación de un hombre: 1917, en un tono de completa desilusión.

Joseph Conrad entregó Salvamento, especie de precuela de un par de novelas que terminaron conformando la llamada Trilogía de Lingard, el capitán inglés que en esta ocasión acude al llamado de auxilio de una embarcación en la que se encuentra con una mujer casada, en medio de una rebelión indígena que él mismo apoya: su experiencia personal, como acostumbra, resulta clave para su realismo en las descripciones y eventos. Leo Perutz compartió su capacidad para integrar fantasía y enfoque histórico en El marqués de Bolibar, en tanto la ciencia ficción estuvo representada por El viaje a Arcturus, del escocés David Lindsay. El cántaro fresco es una obra escrita con aliento poético por la uruguaya Juana de Ibarborou, en la que rinde tributo al terruño y a la vida cotidiana a través de diversas viñetas. En Más allá del principio del placer, Sigmund Freud siguió abonando a su cuerpo teórico, ahora internándose con mayor énfasis en la pulsión de vida y muerte, con la destructividad como una de sus manifestaciones; El niño histórico. Paidología: la ciencia del niño de Oscar Chrisman, fue uno de los primeros intentos por realizar un estudio amplio y retrospectivo de la infancia en diversos países, con la intención de aportar elementos para la comprensión de esta etapa vital. Con fuerte carga antisemita, Henry Ford escribió El judío internacional y Vladimir Ilich Lenin presentó La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo, como una crítica a las posturas asumidas por socialistas ingleses y alemanes, mientras que El cálculo económico en la comunidad socialista de Ludwig von Mises centro su influyente análisis en la planificación de la economía.

Se publicó Sociología de la religión de Max Weber, quien murió ese año, en donde el gran sociólogo alemán analizó la influencia recíproca entre la sociedad y la religión institucionalizada en el contexto occidental, en tanto El Cristo de Velázquez es un texto del brillante filósofo Miguel de Unamuno, en el que analiza a esta figura histórica-religiosa. Entrando al mundo del inconsciente y los sueños, Los campos magnéticos de André Breton y Philippe Soupault se orientaron al apuntalamiento de la poesía surrealista, escrita por episodios según el cambio de día; por su parte, T. S. Eliot publicó Poemas y los ensayos El bosque sagrado, que integra trece textos de carácter interpretativo sobre algunos autores con un lente espiritual y Lo clásico y el talento individual, reflexión sobre la tradición y su vínculo con el proceso de creación de una obra, en este caso, poética.

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@cuevasdelagarza

  • Fernando Cuevas
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