Se definió el campeón del certamen de la Liga MX en este periodo mundialista tras una final que terminó siendo ganada por quien más buscó el triunfo y que mejor jugó, si bien se presentaron momentos de equilibrio. Veamos.
SÓLO LE FALTÓ EL GOL A LA MÁQUINA
Efusivo ambiente en la Ciudad de los Deportes para el primer duelo capitalino de la serie que definió al campeón del torneo. Con un 4-2-3-1, el Cruz Azul se presentó en el campo, tratando de dominar desde el inicio el tiempo de posesión, mientras que la UNAM se plantó de inició con un 4-4-2. En fulgurante arranque azul, dieron un primer aviso a los cuatro minutos vía disparo con parte externa por Palavecino, en tanto Charlie Rodríguez se ponía en plan de ladrón de pelotas que por poco genera el primero de Ebere si no fuera por Navas, que alcanzó a desviar, tal como lo hizo con poderoso disparo de Paradela desde fuera del área. Pumas también presionaba alto pero el local evitaba la pérdida de pelota lanzando servicios más allá de la línea.
Pasado el cuarto de hora, una vez más el arquero tico tuvo que intervenir para mantener el cero ante una intensa marea azul que parecía invadirlo todo y que bajó la velocidad a partir del 20’, si bien mantenía la posesión ante una visita que arriba no producía nada. Un penal corregido por el VAR dado un fuera de juego de la Máquina y algún otro par de intentos, todos de parte del anfitrión, que no llegaron a buen puerto. Los ahora de blanco, como en el juego anterior de visita, apostaban al repliegue y por ahí aprovechar alguna descolgada, que provocó una tarjeta amarilla para Márquez, en un encuentro que de pronto se rompía en medio campo y en el que, a pesar de hacer los méritos para ello, los de casa no consiguieron romper el cero: tendrían que manejar esa frustración para el complemento.
El primer disparo de los Pumas llegó al inicio del segundo tiempo y no fue a puerta, además de generar una respuesta peligrosa de los Cementeros que dejaron una pelota en el poste tras gran jugada concretada por Charlie; posterior a que Navas desvió tiro rasante, por fin llegó el equipo de la Universidad exigiendo a Mier y generando cierta tensión en el tiro de esquina derivado, con media hora de partido por delante. El local seguía buscando el arco de enfrente pero de pronto parecía que querían tejer un poco de más, en tanto empezaban los cambios, uno por equipo, aparecían las tarjetas amarillas, quedando dos por conjunto, y la presión de los anfitriones se mantenía entre merodeos en el área y disparos rebotados, ya sin el peligro acechante de la primera parte, y el arquero colombiano resolvía un par de pifias de su defensa.
Vinieron otros cambios para la recta final, considerando el factor cansancio y, en el caso de la Máquina, para echar el resto a ver si lograban lo que estuvieron buscando durante todo el partido. El cuadro del pedregal se mantenía en lo suyo y se replegaba lo necesario, tratando de tener un poco más la pelota sin descuidar la espalda e incluso desarrollando una jugada que terminó en el travesaño por el tiro de Morales, a nada de romper el cero después de 89 minutos en donde predominó la sequía ofensiva de los felinos. Todavía siguió insistiendo el Azul y puso tres pelotas en el área dentro de la compensación pero no lograron darle buena dirección al toque final y el tiempo se diluyó.
DEFINICIÓN EN LA COMPENSACIÓN
La vuelta empezó con un Cruz Azul, ahora con playera clara, un poco más replegado, y con unos Pumas, todos de azul y el felino dorado, con intención de tener más la pelota y lanzar presión más alta: lo esperado, al menos de inicio. La intensidad se mostró pronto con una pronta pausa debido a que un jugador por equipo tuvo que ser atendido. Pasados los cinco minutos, empezó el dominio de los cementeros: Rotondi se encargó de lanzar un par de disparos peligrosos, seguido por uno de Paravecino que volvió a exigir a Navas. En el siguiente pasaje, el cuadro anfitrión emparejó el trámite aunque sin generar al frente, en tanto la visita montaba algún contragolpe, hasta que cerca de la media hora por fin los felinos lanzaron un zarpazo a puerta que desvió Mier y, acto seguido, Morales concretó al 31’ tras unos rebotes y por fin rompió el cero de la final. Fernández entró de cambio por lesión de Paradela y durante los minutos finales, ambos equipos tuvieron oportunidad de anotar pero el 1-0 provisional ya no se movió.
Los visitantes estuvieron cerca de emparejar el marcador al arranque del segundo medio pero la pelota le quedó ligeramente alta a Rotondi, mientras que del otro lado, se paseó un balón por el área enviado por Antuna. Los Pumas empezaron a buscar el segundo, acaso aprendiendo de la angustia vivida en su serie anterior, aunque en una internada por la izquierda, Rotondi mandó centro raso cargado de veneno que terminó en desafortunado autogol de Duarte al 54’. Se presentaron lesiones de Carrasquilla, que provocó la lesión de Paradela, y Duarte por Pumas y de García por parte de la Máquina, reflejo de la intensidad con la que se estaba jugando: con ambos equipos en proceso de reorganización y sin que los jugadores que entraron resultaran decisivos se alcanzaron a construir algunas llegadas, más del lado de la visita, que sin embargo no prosperaron.
Fue en la compensación donde todo se definió: cuando los tiempos extra parecían inevitables, vino una desafortunada jugada de Antuna que fue revisada por el VAR y en lugar de amonestación se fue con la tarjeta roja y dos minutos después, al 95’, Rotondi se aventó una decisiva media vuelta en el área tras un rebote e incrustó la pelota para el 2-1: el jugador del partido, más allá del gol, se llevó merecido premio, igual que el Cruz Azul con un mejor desempeño a lo largo de los 180 minutos y levantando el título gracias a una sólida liguilla. Todavía al final se fue expulsado Rico para dejar a la UNAM con nueve, si bien el silbatazo final fue inmediato. Un gran torneo del equipo universitario y una liguilla en la que mostraron algunas costuras que ojalá pueda resarcir para el siguiente certamen y mantener el nivel mostrado bajo la tutela de Juárez, quien seguramente se habrá llevado varias reflexiones para mejorar sus planteamientos.