Música cervantina (tercera parte)

León /

Compases encendidos y libertarios desde territorios que muestran lo suyo y se abren para recibir influencias de origen variopinto. Un par de propuestas que andan latiendo por estos lares.

Con intensa rítmica de su tierra y un sustento electrónico que le abre puertas hacia distintos horizontes auditivos, Guess Guess Bou Bess gusta de armar festines para la dinámica corporal y mental. Formada en el 2016 en Dakar, la banda se integra por la insistente vocal de Mara Seck, también entrándole a la percusión, el galo Stéphane Costantini aportando sus lances digitales, Aba Diop también aportando variedad de percusiones e impulso kinestésico, al igual que la bailarina Thiate con sus elusivas contribuciones dancísticas, intersectando la tradición senegalesa con los beats de aroma francés para darle forma a lo que se le ha llamado el electrosabar.

Se presentaron con Set Sela (2019), ya planteando con dinamismo sus interacciones entre el impulso percusivo de aliento tribal y un sólido basamento electrónico, incluyendo apuntes hiphoperos y deseos de paz compartida en Sunu Gal, estética afropop destilada en Barcke Baye, invitación a moverse de pie a pa en Waxtane y la política Jëm Ça Kanam, recordando al panafricanismo y su autodeterminación. Presentaron el EP#1.Heritage (2019), conformado por cinco piezas de métrica incisiva que no da respiro, incluyendo algún tributo y el canto unificador Jigueenu Africa, de creciente tecno que abraza las proclamas.

Además de algunas remezclas y sencillos, grabaron un par de EP’s: Jolof Bass Music (2023) con la optimista Tik Tik, en honor a los zapatos que usan los niños en África para jugar en la calle, y Drum ‘N’ Mbalax (2023), con el frenesí de Ça rigole pas en plena incorporación del subgénero que retoma el título del álbum. Un grupo que nos lleva a un recorrido sonoro por los barrios de Dakar a ritmo de tambores palpitantes y electrónica oscilante que reflejan los latidos de un pueblo abierto a las manifestaciones globales.

Por su parte, la agrupación Cores de Aidê, nombrada así en tributo a las mujer afrobrasileña que alcanzó su liberación, combina ritmos africanos, samba, reggae y acentos latinos en su cadenciosa propuesta que incluye vocales, percusiones y bailes coreografiados, cortesía de un octeto de mujeres (Sarah Massí, Dandara Manoela, Cauane Maia, Laila Dominique, Fê Jerônimo, Nine Martins, Nattana Marques y Carla Luz) con Luana Souza como invitada, que han asumido la capoeira como esa manifestación que remite a los tiempos de la esclavitud y la incesante búsqueda de la libertad, tal como lo hizo la mitológica Aidê, quien no se dejó comprar y alcanzó el auténtico amor.

El grupo se formó en el 2015 con una clara orientación inclusiva en donde caben todos los colores para manifestar las dificultades y el júbilo de ser mujeres que celebran el origen afrobrasileño, unidas y luchando por propósitos comunes. Grabaron con la vitalidad esperada el álbum Quem É Essa Mulher? (2018) de enfático enfoque femenista en el que se tejen voces decididas, golpes de tambores múltiples y bailables que pisan fuerte para responder a la pregunta formulada con el necesario empoderamiento sin dejar de mirar el contexto con cierta nostalgia.

A partir de una instrumentación nutrida, grabaron el sencillo Vontade Louca (2023), desplegándose entre la samba y una rítmica afrocaribeña que nos transporta a espacios de apertura. En la tradición del carnaval brasileño, han desarrollado una propuesta llamada Giramundo en la que actualizan y reivindican el rol de la mujer en las manifestaciones culturales.


  • Fernando Cuevas
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