Sonidos en el Cervantino 2026

León /
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Repaso a un par de propuestas musicales que llegan a Guanajuato para formar parte del cartel del Festival Internacional Cervantino, alcanzando su quincuagésima cuarta edición, a pesar de los presupuestos cada vez más apretados, de 105 en el 2018 a 50 millones en esta edición del 2026, si bien el año anterior fue de 32 millones. Dentro del cartel, un dúo de piano y una cantante que resignifican sonidos que les son propios, desde la música clásica contemporánea hasta el fado.

A cuatro manos

Las pianistas Helena Bugallo (Mar del Plata, 1971) y Amy Williams (Búfalo, 1969) formaron el dueto Bugallo-Williams en 1995 y desde entonces han participado en diversos festivales musicales en varias ciudades del mundo y han revisitado a compositores de altos vuelos, como John Cage, Stefan Wolpe, György Ligeti, Mauricio Kagel y Salvatore Sciarrino; han colaborado, asimismo, directamente con otros más, como Steve Reich, Tania León, Lukas Foss, David Lang, Klas Torstensson, Betsy Jolas, Jukka Tiensuu, Kevin Volans y Marcos Balter, entre algunos más.

Helena Bugallo y Amy Williams


Publicaron el concienzudo y brillante Nancarrow: Studies and Solos (2004), en el que recuperaron los trabajos de este compositor nacido Conlon en Arkansas en 1912 y nacionalizado mexicano, dedicado a desarrollar obras en pianola: la simultaneidad sonora y el brillo de las 23 piezas integradas consiguen brindar un muy digno homenaje al músico, que fue objeto de otra grabación a cuatro manos titulada Conlon Nancarrow: As Fast as Possible (2011), cobijadas por el ensamble Modern y combinar suites, estudios y conciertos para pianola y orquesta de cámara, entre otras alineaciones. Previamente, hicieron equipo con las colegas Gloria Cheng y Sonia Rubinsky para grabar Jorge Liderman: Wind-Up Toys (2005), incluyendo tres composiciones del autor bonaerense.

Con respecto a uno de los monstruos de la música rusa, realizaron Stravinsky in Black and White (2007), álbum en que el que se integraron obras maestras arregladas para dos pianos por parte del mismísimo genio ruso, como La consagración de la primavera, Tres piezas para cuarteto de cuerdas, Dumbarton Oaks y grabaciones inéditas (Septeto, Movimientos y Danza); volvieron a las composiciones de este gigante vía Igor Stravinsky: Petrushka (2018), integrado por la pieza titular; Concertino para cuarteto de cuerdas, acá interpretado al piano con cuatro manos; Agon: Ballet para doce bailarines y Scherzo a la rusa, ya plenamente imbuidas en el universo del autor.

En Erik Oña: Portrait (2007) grabaron por primera vez varias obras de este compositor pampero de aliento aventurero y experimentalista, junto con la pianista Amy Briggs, los ensambles Cellotrio Blu y Thuermchen, y la mezzosoprano Truike van der Poel: el arriesgado colorido y la instrumentación imprevisible se entrelazan en los estirados tiempos donde conviven silencios y sobresaltos. Participaron en el álbum Alberto Ginastera (2009), conformado por las piezas Popol Vuh y Cantata para América Mágica, en las que compartieron escena con la orquesta sinfónica de Colonia, un ensamble de percusiones de la misma ciudad y la soprano Rayanne Dupuis.

Firmando como Bugallo-Williams Piano Duo & Friends, entregaron Varèse/Feldman (2011), álbum en el que integraron tres piezas de este par de compositores vanguardistas: del primero se incluyó una adaptación de Amériques, originalmente orquestal y aquí arreglada para dos pianos y ocho manos, mientras que del segundo se incluyeron la pausada y reflexiva Piece for Four Pianos, con la colaboración de Amy Briggs y Benjamin Engeli, y Five Pianos, a la que se sumó Stefan Wirth y en la que cada intérprete, a lo largo de la casi media hora de trayecto, parece tomar un camino independiente y autogestivo, al fin interseccionado con las sutiles y concentradas notas de los otras rutas sonoras.

Junto con el cuarteto de cuerdas Jack y Jeffrey Jacob, educador, compositor y pianista, entregaron Amy Williams: Crossing (2013), de impecable y profunda ejecución, seguido por György Kurtág: Játétok - Games (2015), lúdico y didáctico a partes iguales, incorporando algún rondó, una misa y una suite, entre otras formas por las que se deslizan los pianos en abierta interacción. Siguieron con Béla Bartók: Sonata for Two Pianos and Percussion (2018), en complicidad con los percusionistas Christian Dierstein y Matthias Würsch y buscando guardar fidelidad a la partitura original. Cuatro manos de honda compenetración que saben recrear obras y darles nuevos significados.

La nostalgia del silencio

Originaria de Trás-os-Montes, Portugal, si bien nació en Hamburgo, Alemania, Lina Cardoso Rodrigues (1984) creció con los fados de Amália Rodrigues que le ponía su padre; de ahí se fue a Oporto, aún siendo niña, y entró al mundo de la ópera para después, a los 21 años, tomar la decisión de abrazar los sonidos populares de su tierra, en particular el fado, cual materia moldeable para encontrar su propia voz: después de participar en The Consul of Bourdeaux (2012) junto con Henri Seroka y todavía en el ámbito de la música clásica, grabó Carolina (2014) y EnCantado (2017), firmando justamente como Carolina. Vendría entonces el delicado Lina_Raül Refree (2020), junto con el músico y productor barcelonés y en el que en lugar de guitarra prevalecen los teclados para acompañar la prístina y sensible vocal.

Lina Cardoso Rodrigues


Con Fado Camões (2024), ubicado en la orientación y estructura del fado más tradicional, si bien con instrumentaciones modernas, mientras retoma los lances poéticos de Luís de Camões, se colocó en definitiva dentro del mapa de las intérpretes de los sonidos propios de su tierra, a lo que contribuyó la especialista producción de Justin Adams (Robert Plant, Tinariwen, Sinéad O’Connor, Brian Eno), así como el apoyo de John Baggot en los teclados (Portishead, Massive Attack) y el sonado dueto con Rodrigo Cuevas. Siguió con Terra Mãe (2025), una colaboración con el tecladista irlandés Jules Mawell (Dead Can Dance), plena de cascadas y miradas a la madre de todos, y con O Fado (2025), haciendo equipo con Marco Mezquida, pianista cercano al jazz y a la improvisación, e incluyendo una sentida versión de No volveré, el clásico ranchero de la dupla Esperón-Cortázar.


  • Fernando Cuevas
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