Fernando del Collado
  • Mi amistad con AMLO no es una charola en mi vida: Pedro Haces

    El secretario general de la Catem se considera un defensor de los trabajadores al “ciento por ciento” y asegura estar preocupado por la pérdida de más de un millón de empleos en el país ante la crisis por el coronavirus.
  • Cavilar

    Me confieso que he leído y meditado —como confío que muchos de sus feligreses— los decálogos y demás preceptos para echarnos andar por el camino de la espiritualidad al que nos ha convidado nuestro Presidente.
  • Manifiesto

    El país es ya un polvorín con mezcla de trozos de polarización, prejuicios y resentimientos de clase con los que se cargan las armas de odio para un deseado, convocado, hasta emplazado estallido. Ese tigre que nos acecha.
  • Despertar

    La pregunta más inquietante, la más socorrida del paciente con el covid-19 momentos antes de ser intubado se presume desoladora: “¿voy a despertar?”.
  • Hasta el coxis

    Cada que escucho a nuestro Presidente señalar el abismo de la desigualdad en el país y la urgencia de alcanzar la justicia social he de confesar que me estremezco hasta la última pieza ósea.
  • Con García Luna hice operativos, no negocios: Miguel Ángel Mancera

    El coordinador del PRD en el Senado espera que pronto se apruebe la mariguana, pues “cada vez tiene más efectos curativos, ahora incluso para el covid-19”, y propone un plan nacional de salud mental.
  • Motivaciones

    En los periódicos de esta semana acaban de revivir una foto ya clásica de Javier Duarte con la barba crecida, anteojos y una sonrisa que dibuja, me parece, una actitud de suficiencia.
  • A veces declamo a Sor Juana y la mota es algo delicioso: Jenaro Villamil

    El periodista y presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano asegura que AMLO no marca la orientación editorial, pues la instrucción es despertar el gigante dormido de los medios estatales.
  • El funcionario del cubrebocas

    Formados en tres hileras y a una distancia reglamentaria de poco más de un metro, se agrupaban en sus sillas 12 servidores públicos y un filántropo.