La tensión estalló en el Instituto Politécnico Nacional (IPN). Cientos de jubilados y pensionados irrumpieron en las oficinas centrales de la Secretaría de Administración de esta casa de estudios para exigir el pago de su finiquito, adeudo que arrastran desde 2024 sin respuesta institucional.
De acuerdo con los propios afectados, el número de trabajadores en esta situación ronda los 750, cifra que podría incrementarse con los nuevos jubilados de 2026. Estiman que el monto global del adeudo supera los mil millones de pesos, sin contar los intereses moratorios que se siguen acumulando.
La protesta subió de tono ante la ausencia de Ana María Arrona González, titular de la Secretaría de Administración, quien no se presentó a atenderlos. En su lugar, fue el nuevo director de Capital Humano quien intentó contener la inconformidad. Sin embargo, los manifestantes señalaron que el funcionario no ofreció fecha ni ruta clara de pago, lo que provocó aún más molestia y el reclamo unánime de respeto a sus derechos laborales.
Ante la falta de una solución concreta, los jubilados se trasladaron a la Dirección General del IPN. Ahí trascendió, según refirieron los propios inconformes, que el director general Arturo Reyes Sandoval, no se encontraba en las instalaciones, y trascendió que desde hace días estaría en Londres, Inglaterra.
Sin interlocución válida, los trabajadores optaron por bloquear las vialidades aledañas al campus de Zacatenco como medida de presión. Advirtieron que no cesarán las movilizaciones y que solicitarán la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para que se liberen los recursos.
Es inadmisible que quienes dedicaron su vida a formar generaciones politécnicas tengan que mendigar lo que por ley les corresponde.