En semanas recientes se han publicado numerosas mediciones para evaluar la administración del presidente Trump. La mayor parte de estas encuestas se realizaron a un año de haber asumido el cargo. Por ello, la mayor parte de ellas se realizaron alrededor del 20 de enero. Luego aparecieron otras, a propósito de acontecimientos recientes en la ciudad de Minneapolis, que por su dramatismo llamaron la atención de la opinión pública.
Prácticamente todas las mediciones coinciden en que la aprobación del presidente de Estados Unidos va a la baja. Sin embargo, hay mucha diferencia entre los datos. Mientras Harvard-Harris tiene niveles de aprobación de 45%, otras como la del Pew Research la calculan en alrededor del 37%.
No es común que en Estados Unidos haya tanta diferencia en los niveles de aprobación, pero es probable que por la velocidad con la que se dan los acontecimientos, las reacciones públicas no cambien al mismo tiempo. O simplemente es otro indicador del clima de polarización de ese país.
Las imágenes que hemos visto recientemente en Estados Unidos nos hacen pensar que nuestros vecinos del norte están muy preocupados por temas como los derechos civiles o la migración. Sin embargo, cuando revisamos a detalle los datos que publica YouGov (consultora británica) en el semanario The Economist, nos damos cuenta de que no es así.
Solo un porcentaje menor ve los derechos civiles con preocupación. Solo el 8 por ciento de la población lo considera el tema más importante. Pasa a ser la cuarta preocupación de la opinión pública y con un porcentaje muy menor. La inmigración o las políticas migratorias tampoco son prioridad para los estadounidenses. De manera similar a los derechos civiles, no se registra como una preocupación mayor. Solo 7 por ciento de la población lo menciona como el principal problema que enfrenta el país.
El tema que preocupa más a los estadounidenses es la inflación. Casi una cuarta parte de la población (23%) lo ve como el principal reto que enfrenta el país. Es probable que, aunque la inflación esté bajando, los precios siguen subiendo y la expectativa de la población es que los precios bajarían, según lo dijo Trump en campaña.
Los empleos y la economía en general pasan a ser el segundo tema en importancia. Estos representan el 15 por ciento de las preocupaciones. Es decir, los temas relacionados con precios o economía en general suman casi el 40% de las preocupaciones de los estadounidenses.
Mediciones como la de la Pew Research, por la forma en que está formulada la pregunta, hace pensar que las políticas públicas en general están desaprobadas. Es decir, no se distingue cada una por separado como lo hace YouGov. Ello lleva a la conclusión de que más de la mitad de la población reprueba en general las políticas públicas de Trump, sin distinguir mucho los matices.
Otras como las de Reuters que evalúan directamente las acciones de ICE, y también hacen evidente la reprobación de sus acciones, específicamente en el tema migratorio. Sin embargo, ello no significa que sea el tema que más preocupa a la ciudadanía.
Es muy probable que por la importancia que tiene el tema migratorio para nosotros, creamos que es de la mayor relevancia para los estadounidenses. El efecto se genera con algunas de las mediciones mencionadas (PEW y Reuters) y con la cobertura mediática, que sin duda registra imágenes impactantes. Sin embargo, los datos contradicen esta intuición.
Es cierto que los niveles de aprobación del presidente Trump van a la baja, pero ello no significa que esto se deba necesariamente a sus acciones en el tema migratorio. La caída de la aprobación del presidente de Estados Unidos parece deberse más a su gestión en los temas económicos, en particular la inflación. Lamentablemente, nuestros temas de preocupación no coinciden con el agregado de la opinión pública en Estados Unidos.