Este texto es una opinión personal de Gabriel Casillas y no refleja la postura de Barclays
M+.– Esta semana el Banco de México recortó la tasa de referencia en 25 puntos base para ubicarla en 6.50%, tal como anticipaba la mayoría de los analistas de mercado. Sin embargo, la decisión fue dividida, con una votación de 3-2, ya que los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath se inclinaron por mantener la tasa sin cambio. Adicionalmente, la Junta de Gobierno decidió modificar la guía prospectiva, señalando ahora que “hacia delante la Junta de Gobierno considera que será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”, que contrasta con el mensaje previo de “hacia delante, conforme la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras lo amerite, la Junta de Gobierno valorará la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional a la tasa de referencia”. En mi opinión, este cambio implica que el propio banco central reconoce de manera explícita que el ciclo de baja de tasas llegó a su fin.
Considero que será clave dar lectura a las minutas de esta reunión, a publicarse el próximo 21 de mayo, así como al Informe Trimestral, con fecha del 27 de mayo, para analizar qué será de las tasas de interés hacia adelante. En este sentido, cabe señalar que percibí un tono más restrictivo de lo esperado, sobre todo al admitir el cierre del ciclo y con la votación 3-2, en vez del 4-1 que anticipaba. No obstante lo anterior, considero que la vara para subir tasas sigue siendo bastante alta. Creemos que el tono general quedó marcado por la disposición del banco para enfrentar los posibles efectos del conflicto actual en Medio Oriente, ya que se afirmó que “la postura monetaria es adecuada para enfrentar los retos del entorno macroeconómico, incluidos aquellos derivados de una prolongación y escalamiento del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones”. Así, anticipo que Banxico va a mantener la tasa en 6.50% por un periodo prolongado y sólo presiones inflacionarias relevantes en la inflación subyacente o movimientos al alza en tasas por parte del Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) llevarían a Banxico a iniciar un ciclo alcista.
Un aspecto que deseo resaltar es que la comunicación ha sido muy oportuna, completa e informativa. Simplemente con leer la guía prospectiva del comunicado de la decisión pasada del 26 de marzo -mencionada al inicio de la presente-, hacía muy factible que hoy Banxico recortara la tasa de referencia una vez más y que reconociera que es el fin de este ciclo de baja de tasas, dadas las circunstancias y la complejidad del escenario global. Asimismo, los comentarios de la gobernadora Victoria Rodríguez en una comparecencia en el Senado el pasado 28 de abril, así como la participación del subgobernador Omar Mejía en el podcast Norte Económico, brindaron una actualización sobre los aspectos en los que se está enfocando la mayoría de los miembros de la Junta de Gobierno.
La gobernadora Victoria Rodríguez destacó que, pese a retos coyunturales como el alza en precios de productos pecuarios durante 2025, ajustes fiscales recientes y variaciones en frutas y verduras, el Banco de México prevé que la inflación converja a su objetivo dentro del periodo de política monetaria. Subrayó que el impacto de los precios internacionales del petróleo y sus derivados ha sido limitado gracias a medidas federales, y que los efectos del IEPS y los aranceles han sido acotados o casi nulos. Finalmente, Rodríguez señaló que el ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024 está por concluir, acorde a la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras.
El subgobernador Omar Mejía, por su parte, no se quedó atrás y en su participación en el podcast “Norte Económico” –difundido el miércoles antepasado–, señaló que “por el momento no existen presiones inflacionarias generalizadas” y que “una proporción importante de los precios que integran la canasta del INPC actualmente registra tasas de inflación por debajo de sus promedios históricos”. Asimismo, comentó que la instrumentación de un último recorte de 25 puntos base en la tasa de referencia –dentro de este ciclo– “permitiría a Banxico mantener un nivel adecuado de restricción monetaria, acorde con la dinámica económica vigente y con el entorno de incertidumbre global”. Mejía también subrayó que, a pesar de los choques que ha enfrentado la inflación a lo largo del año, “las expectativas inflacionarias se han mantenido bien ancladas”.
Así, a pesar de que hubo una gran cantidad de críticas al recorte de la tasa de referencia del Banco de México en la decisión del pasado 26, la homogeneidad de los pronósticos de los analistas en torno a la política monetaria, así como las expectativas de inflación de mediano y largo plazo ancladas y la dinámica de tipo de cambio, queda claro, en mi opinión, que fue la decisión correcta y que con estos dos recortes el Banco de México ya llevó la tasa de referencia a terreno neutral; una mucho mejor posición para atajar lo que pueda provocar el conflicto en Irán, ya sea tener que elevar el nivel de las tasas si hay un ciclo inflacionario relevante o recortar las tasas, en caso de que el choque resulte recesivo.