Se está culpando al Gobierno y al sistema por no contar con programas de atención psicológica, preventiva y curativa para padecimientos depresivos. Un hecho impactante y doloroso que ha encendido nuevamente las alarmas de personas y familias que experimentan preocupaciones como las que el elemento de seguridad narraba en su video.
Si bien, es cierto que hay mucho que mejorar en los servicios de salud pública, también lo es la enorme resistencia que gran parte de la población muestra todavía hacia el buscar ayuda psicológica. Esto, a pesar de los muchos programas e iniciativas sociales, completamente gratuitas y profesionales, qué están siendo infrautilizadas.
En mi carácter de psicoterapeuta, con 28 años de experiencia, hemos colaborado con diversas instituciones y programas de gobierno, para apoyar a la comunidad y llevar estas herramientas hacia las escuelas y las familias.
Soy testigo de que si visitamos una escuela y se atienden un promedio de 1000 alumnos adolescentes, menos de cuatro personas han tenido la iniciativa de solicitar la ayuda psicológica, gratuita y confidencial que se les ofrece.
Estos datos se observan en los programas de iniciativa ciudadana, y también en los servicios de apoyo psicológico que ofrecen los sistemas de salud pública.
Múltiples asociaciones imparten charlas y programas de capacitación a los padres de familia, se realiza un enorme esfuerzo para brindarles herramientas probadas de alta calidad, y la respuesta es prácticamente nula cuando tratamos de promover la psicología en su carácter preventivo.
¿En qué circunstancias entonces, acuden los padres de familia al servicio de Psicología?
Cuando su hijo está metido en graves problemas de conducta, y ha sido reportado en múltiples ocasiones por la Dirección escolar, hasta el punto de que su entrada a clases ha quedado condicionada al tratamiento psicológico.
Cuando su hijo ha sido descubierto consumiendo algún tipo de estupefaciente, o cuando se involucra en una riña grave o presenta una conducta de riesgo para su propia vida. El mexicano promedio lastimosamente, continúa reaccionando hasta que ya alcanza niveles muy elevados de dolor emocional.