SIAPA, ¿cobrar el fracaso?

Jalisco /
Únete al canal de Milenio

En Jalisco hemos normalizado una paradoja costosa. El agua escasea en las casas, pero se desborda por las calles. Entre ambos extremos aparece un sistema que acumula deterioro, mientras sus administradores amontonan explicaciones.

El análisis de Juan Pablo Macías Salazar sobre 979 muestras tomadas por el SIAPA entre 2013 y marzo de 2026 documenta la presencia de coliformes fecales, manganeso y otros contaminantes en el antiguo sistema Chapala–Guadalajara. Los datos proceden del organismo. La pregunta es inevitable. ¿Qué decisiones se tomaron con esa información?

Hay que precisar que se trata de agua cruda. Esos resultados, por sí solos, no demuestran que el agua distribuida incumpla las normas sanitarias. Sí obligan a acreditar que la potabilización responde a esa contaminación. La confianza se construye publicando resultados verificables.

El informe plantea como hipótesis un descuido del sistema durante el gobierno anterior. Corresponde investigarlo. Pero heredar una crisis tampoco concede al gobierno actual una prórroga indefinida para resolverla.

Raquel Gutiérrez Nájera denuncia que el SIAPA ignoró las alertas y exige deslindar responsabilidades. El señalamiento merece una respuesta fundamentada. ¿Quién autorizó descargas, quién vigiló los canales y quién comprobó la eficacia del tratamiento?

Los socavones y las inundaciones completan el retrato. Redes envejecidas, fugas y urbanización sobre cauces explican parte de una vulnerabilidad que se agrava con las lluvias. La tubería colapsa y aflora el costo de haber postergado su mantenimiento.

Captar lluvia, recuperar infiltración y renovar redes exige presupuesto y continuidad. Seguir enviando agua aprovechable al drenaje mientras se presionan lagos y acuíferos, revela una política incapaz de articular el abasto con la prevención.

El SIAPA necesita metas públicas, vigilancia independiente y responsabilidades identificables. Los anuncios de inversiones millonarias deben traducirse en mejoras verificables del servicio.

La ciudad que paga para recibir agua y vuelve a pagar por los daños que ésta provoca, hasta financiar dos veces la misma incompetencia. El problema más turbio de Jalisco es la facilidad con que la responsabilidad se diluye, mientras la factura siempre llega puntual al ciudadano.


  • Gabriel Torres Espinoza
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite