Discusión de la reforma electoral

Nuevos Rumbos

Gerardo Torres Valdés

Gerardo Torres Valdés
Laguna /

Apenas acabado el debate de la reforma eléctrica el presidente López Obrador en semanas recientes propuso que se discutiera en el Congreso de la Unión una reforma electoral que tenga como primordial objetivo sustituir al Instituto Nacional Electoral (INE) por un organismo llamado Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, el cual tendría siete consejeros elegidos por sufragio directo y popular sobre una lista de 60 candidatos, además, la propuesta contempla un ahorro estimado en 24,000 millones de pesos, así como la eliminación de 200 diputados federales y 32 senadores plurinominales. 

Esta iniciativa ocasionó revuelo en los partidos de oposición quienes dijeron no estar de acuerdo con gran parte de la reforma del presidente, para que sea aprobada es necesario que se vote por una mayoría calificada, MORENA y aliados no cuentan con los votos necesarios, si quieren que se apruebe tendrán que negociar con la oposición.

El PRI y el PAN también han presentado su reforma electoral. 

Dentro la iniciativa priísta hay puntos similares a los de la iniciativa presidencial como es la eliminación de diputados federales, en lugar de 500 contempla que sean 300, en el que 150 se elijan por mayoría relativa y 150 por representación proporcional. 

Desde un punto de vista personal creo que la propuesta presentada por el Revolucionario Institucional es la más completa y la que más necesita el país, sobre todo porque incluye la segunda vuelta; Emmerich Gustavo Ernesto, La segunda vuelta electoral: 

modalidades y experiencias políticas, (2003) señala que la segunda vuelta consiste en la posibilidad de que el proceso electoral se realice en dos etapas en caso de que ningún candidato hubiese obtenido un porcentaje predeterminado de votos (más del 50%) en la primera ronda. 

Semanas después los dos candidatos que más votos obtuvieron en la primera ronda se enfrentarán entre sí para tener al ganador de la elección.

Desde el año 2000 las elecciones en nuestro país se han vuelto muy competidas, propias de un país con reglas democráticas. 

En la mayoría de las elecciones, sean federales, estatales o municipales, los candidatos ganadores obtienen la victoria con un tercio de los votos emitidos, lo que trae como resultado que tengan poca legitimidad ante la sociedad y la gobernabilidad se torne difícil una vez que toman posesión de su cargo. 

La segunda vuelta es implementada en la mayoría de los países de Sudamérica, mediante este método las elecciones se han realizado sin sobre salto alguno. 

Además, la segunda vuelta coadyuva a que se formen gobiernos de coalición ya que los candidatos que quedaron debajo del primer y segundo lugar pueden concretar alianzas con los potenciales candidatos ganadores a fin de que sus demandas y propuesta política sean incluidas por alguno de ellos durante su gestión de gobierno.

La iniciativa del PRI contempla, a su vez, la creación de la figura del vicepresidente. 

El vicepresidente iría en la fórmula del candidato presidencial y sería electo por el mismo término. 

 También la iniciativa priísta señala que se tiene que hacer una reducción del financiamiento público a los partidos políticos y que se pueda dar un mayor margen para que haya financiamiento privado. 

Las aportaciones financiamiento privado en las campañas es común que se de en nuestro país, sin embargo, la mayoría del financiamiento no es declarado, que mejor que este dentro de la ley, así como pasa en Estados Unidos, para que existan reglas claras.

Por otro lado, la propuesta del PAN es más conservadora que la del PRI y el presidente. 

Dentro de los aspectos relevantes de la iniciativa blanquiazul se encuentran los siguientes: cárcel a servidores públicos que violen la veda electoral desde su encargo público o se referían a temas político-electorales; creación de una lista “B” de diputados plurinominales y; eliminar la sobrerrepresentación legislativa, restringir el “chapulineo”.

La iniciativa del presidente es la única que estipula que el INE, tal y como está, debería eliminarse, situación que no creo conveniente. Como todo organismo el INE tiene sus fallas y problemas, pero se pueden enmendar. 

Gracias al INE se han tenido alternancias a nivel municipal, estatal y federal, es imperativo seguir salvaguardando a este organismo que tanto le ha dado a México, la democracia que hoy tenemos se debe a éste ente público.

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