La política es el arte de convertir en posible lo imposible. Si es cierto esta oración, la política ha fallado brutalmente a los mexicanos.
Piensen por un momento en su entorno y respondan las siguientes preguntas: ¿ha mejorado el sistema de salud pública? ¿Gasta hoy más dinero en medicamentos y en consultorios privados que hace diez años? ¿Hay mayores derechos para mujeres, para minorías? ¿Los niños tienen mayores y mejores conocimientos impartidos en las escuelas? ¿Se siente más seguro al salir a la calle? ¿Ha aparecido su amigo, familiar, conocido o continúa su foto en la Glorieta que se encuentra en Chapultepec y Niños Héroes en Guadalajara? ¿Le alcanza el dinero para comprar más cosas, para ahorrar? ¿Puede comprarse una casa con su sueldo, pagar la renta de su departamento o ha tenido que migrar a otras zonas de la ciudad donde habita por la gentrificación? ¿Hay certidumbre en el cuidado del medio ambiente?
Si las respuestas son negativas, no está solo: una mayoría de la población gente una enorme desilusión sobre las promesas incumplidas por los políticos que están y que han estado en el poder.
Por eso la decepción se acrecentó conforme se acerca el 2 de junio del siguiente año. Las opciones para seleccionar quién gobierne el país, el estado o el municipio donde habitan están plagadas de impresentables demagogos o nombres que, en el pasado, terminaron siendo sinónimo de fracaso.
Samuel García fue empaquetado por su eficiente equipo de campaña como algo diferente a los nombres conocidos y que han dado pocos y malos resultados. La realidad arrolló a la percepción de triste forma. Dante Delgado responsabiliza a lo que denomina ‘vieja política’ del error de su cachorro, pero la culpa de todo no la tiene Yoko Ono, sino la falta de tino y las rencillas internas que, ahora, afectan también la elección en Jalisco.
Siendo serios, el arranque naranja en el estado es deficiente, lento y poco atractivo. Los errores de los primeros días de campaña son opacados por la torpeza del otro bando: Morena a nivel local pelea ahora los espacios negociados desde el centro con Hagamos y Futuro intentando recortar pérdidas. Kumamoto es la única marca atractiva con la que parece jugarán ante un escenario de grilla a todos niveles que les afecta en una oportunidad dorada.
Para terminar, Alfaro revira y proponer dar una cantidad inaudita de dinero a la Universidad de Guadalajara, con lo que intenta desarmar la intentona de Ricardo Villanueva de usar el presupuesto como caballo de batalla dentro de la elección. El anuncio se da ya finalizada la Feria Internacional del Libro, por lo que es parte del doble juego sucesorio: la elección al gobierno de Jalisco y la rectoría de la UdeG. Jugada doble para 2024.
Esto, mientras Claudia y Xochitl realizan las peores campañas presidenciales de décadas. Una, atrapada entre los intereses de los partidos que la nominaron. La otra, secuestrada por el presidente y políticos que lo acompañan de cerca.
Vaya enorme decepción múltiple.