En la colonia La Alcantarilla es uno de los tantos miradores de nuestra ciudad. Desde ahí se puede ver a Pachuca entera. Sus edificios, sus calles, su historia. Pero también sus contrastes. Todo cabe en una sola mirada y cada ángulo nos muestra algo diferente. Aquí las diferencias no están lejos unas de otras. Están a unas cuadras. Desde un mirador no se elige qué mirar. Se ve todo. Por eso esta columna lleva ese nombre. Cada entrega será una mirada a lo que somos, lo que nos falta y lo que podemos hacer.
En esta primera entrega para Milenio Hidalgo quiero empezar por lo que menos se habla. Hay colonias en Pachuca donde las casas llevan años a medias, con las varillas todavía asomando. Donde el único transporte es un mototaxi que baja del cerro hasta el bulevar. Donde la gente vende ropa en la banqueta porque no tiene otra forma de ganarse el día. La 20 de Noviembre, La Raza, El Arbolito, Cubitos, La Loma, San Cayetano, Camelia, San Miguel Cerezo, entre otros barrios y colonias, aparecen en los registros del CONEVAL —por cierto, organismo ya desaparecido— y del INEGI con la misma etiqueta: pobreza.
Casi 3 de cada 10 pachuqueños viven en situación de pobreza: su ingreso no alcanza y carecen de acceso a salud, educación o vivienda digna. De ellos, más de 2 de cada 100 están en pobreza extrema: no tienen lo suficiente ni para comer. En el Estado es peor: más de un millón de hidalguenses viven en pobreza y 6 de cada 10 no tienen seguridad social.
Pero los números no cuentan todo. Hay familias que para llegar a una clínica tienen que cruzar media ciudad. Jóvenes que terminan la prepa y no se encuentran en qué trabajar.
Adultos mayores que dependen de un programa social que nadie les explica cómo hacerlo rendir. Colonias donde no hay una cancha, una biblioteca, un espacio para hacer algo distinto. La falta de servicios no es un tema de estadística. Es lo que decide si una familia sale adelante o se queda donde está.
Pachuca tiene pendientes que llevan años acumulándose. Y casi nunca se discuten con nombres de colonia y datos reales. Menos acciones que lo solucionen. Eso es lo que haremos aquí, abordar los temas que la ciudadanía enfrenta a diario: el empleo, la salud, la vivienda, la educación, la seguridad. Sin tecnicismos. Con los pies a ras de piso.