En ese momento, le llamaron “la trampa del siglo”. El campeón mundial de ajedrez prefirió timar que perder ante una adolescente. La infracción marcada en el reglamento definiría no solo la partida en su contra, sino su caída como el dios del ajedrez.
Recuerdo claramente la noticia de esa partida en 1994. Como una secuencia fotográfica en el periódico mostró a Garry Kasparov moviendo su caballo: lo colocó en la siguiente casilla, lo soltó y lo regresó a la inicial, ante el asombro de Judit Polgár, quien levantó la mirada del tablero hacia Kasparov y luego a donde estaba su padre y entrenador. Tras una pausa, en que se le vio reflexionar algo rápidamente, Polgár decidió seguir con la partida.
La historia de la Gran Maestra Judit Polgáry de ese juego en el súper-torneo de Linares, en España, está ahora en Netflix, en el documental “Queen of Chess” (Reina del Ajedrez), dirigido por Rory Kennedy. Un filme en el que se retrata también el experimento educativo de Klara y Laszlo, madre y padre de Susan, Sofia y Judit Polgár, para crear genias del ajedrez.
“Reina del ajedrez” es también la historia de millones de mujeres en un mundo dominado por los hombres. Donde quienes se atreven a desafiar los estereotipos de género, se enfrentarán a todo un sistema que incluso pasará por alto una trampa para no contradecirse.
Las figuras más relevantes del ajedrez y de la historia --en ese entonces y también ahora-- se referían a las mujeres de manera insultante y despectiva, como Bobby Fischer, quien declaró que las mujeres no deberían jugar y que no son tan inteligentes para hacerlo; así como las frases machistas del propio Garry Kasparov hacia Judit Polgár; Kasparov la llamó “títere de circo” y sobre las ajedrecistas dijo que “deberían dedicarse a tener hijos”.
A sus 17 años, Judit Polgárse enfrentó al entonces imbatible y 13 veces campeón mundial de ajedrez, pero ya había vencido antes a numerosos hombres en los tableros. Desde niña, había conocido al patriarcado en numerosos torneos. No era para ella desconocido un mundo machista donde a las mujeres, especialmente a las niñas, se las consideraba intrusas, en el deporte ciencia.
Esta película es una estupenda oportunidad para conocer de primera mano qué pasó por la mente de Polgár en aquella partida y también a lo largo de su vida; sin duda es un relato que merecía ser contado, como lo ameritan otras historias de mujeres que se han sobrepuesto al patriarcado.
La documentalista Kennedy declaró: "El mundo se siente bastante oscuro en este momento. Creo que hay algo importante en contar una historia real que sea esperanzadora, inspiradora y, en última instancia, edificante. Mi esperanza es que Queen of Chess conecte con personas que puedan estar luchando en sus propias vidas y les recuerde que el cambio (y la grandeza) pueden surgir de los lugares más inesperados".
“Reina del ajedrez” le hace algo de justicia a Judit Polgár por aquel encuentro en Linares, pero no la suficiente: a Garry Kasparov no se le investigó ni penalizó por esa infracción al reglamento. Hasta la fecha, sigue impune.