M+.- Vimos y oímos al PAN y a su plana mayor acompañar a la gobernadora panista Maru Campos y declararle su adhesión como no se la habían declarado hace tiempo a ninguno de sus correligionarios.
Le dijeron al gobierno federal que estarán con Maru Campos todo el camino, “hasta donde tope”.
La gobernadora acudía al citatorio de la Fiscalía General de la República para declarar sobre el desmantelamiento, en su estado, de un narcolaboratorio, mediante un operativo en el que participaron cuatro agentes de la CIA.
Por no haber notificado del hecho a las autoridades federales, éstas dicen que la gobernadora violó la ley, la Constitución y la soberanía de México, y es candidata a juicio por “traición a la patria”.
La gobernadora pudo ir al citatorio en la delegación de la FGR en Chihuahua, pero vino a la Ciudad de México y se presentó en la sede nacional acompañada, como digo, de la plana mayor del PAN, cuyas voces se oyeron alto y fuerte en su favor.
Muy distinta fue la comparecencia del morenista, exgobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado de asociación con el crimen organizado y reclamado para extradición por la justicia estadunidense.
Rocha no fue citado por la FGR sino invitado a una entrevista, a la que asistió en la delegación local de Culiacán, dicen, sin que haya una constancia pública del hecho.
Nadie lo retrató ni lo filmó, y desde luego no hubo nadie, ni siquiera un piquete de militantes despistados de su partido, gritando “¡Viva Rocha!” en Culiacán, como los panistas gritaron “¡Viva Maru!” en la Ciudad de México.
Morena se hizo chiquita hasta la invisibilidad en el trance judicial de su correligionario, siendo como es el partido más grande de México, al que, según sus nuevas cuentas, le han brotado en año y medio 10 millones más de militantes.
Ninguno acompañó a Rocha Moya en su trance, ni uno solo, salvo la Presidenta, que lo defiende en las mañaneras por razones de soberanía y a la que, en este caso, también dejó sola Morena.
El que calla otorga, dirá alguno. El silencio de Morena sobre la entrevista de Rocha con la FGR, es el más estruendoso de la temporada.